jueves, 5 de noviembre de 2015

Música para Biopic Musicales (III) - Selena (DAVE GRUSIN)

"Selena" es la película biográfica musical sobre la vida y carrera de la cantante estadounidense de ascendencia mexicana Selena Quintanilla Pérez, una de las más importantes interpretes de música "tex-mex". Como ha ocurrido con muchos grandes estrellas de la música, la trágica muerte de Selena cuando estaba en lo más alto de su carrera y contando con solo 23 años, contribuyó a hacer más grande su leyenda.

A los nueve años su padre, Abraham Quintanilla un hombre muy tradicional, que sería un personaje fundamental en su carrera musical, vio en ella su gran talento y poco a poco y de manera muy modesta pasó en pocos años de cantar en fiestas, bodas y ferias a llenar estadios y vender millones de disco, convirtiéndose en un verdadero fenómeno de masas tanto en Estados Unidos como en México y todo un exponente de la música latina.

En 1995, Selena fue asesinada por Yolanda Saldívar la presidenta de su club de fans y encargada de la administración de sus boutiques. La confianza depositada en esta mujer que se jactaba de ser la mayor admiradora y persona de confianza de la cantante y su familia, se vio frustrada por una gestión desastrosa tanto del club de fans como de las tiendas, descubriéndose que Saldívar había malversado una gran cantidad de dinero. En la mañana del 31 de marzo Selena se reunió con Yolanda Saldivar y tras una dura discusión, Saldivar sacó un revolver e hirió de muerte a Selena. La cantante fue trasladada al hospital y sometida a una intervención quirúrgica, pero los médicos no pudieron hacer nada por salvar su vida. Para incrementar la leyenda alrededor de este desgraciado final, se llegó a publicar que la decisión del padre de Selena de no permitir una transfusión de sangre por sus arraigadas creencias religiosas, fue la causa de la muerte, pero esto no se llegó a comprobar nunca. Su funeral fue multitudinario y su muerte fue un duro golpe a la comunidad hispana en Estados Unidos. 
Selena está considerada una de las artistas latinas más influyentes y de mayores ventas de los años 90 y la innegable "reina del tex-mex y la cumbia".

Solo dos años después de su muerte, un tiempo muy corto para la realización de este tipo de películas y producida por su propio padre, se rodó "Selena" dirigida por Gregory Nava e interpretada por la por entonces novel actriz y cantante Jennifer López, y por Edward James Olmos en el papel de su padre.
La elección de Jennifer López para el papel de Selena fue muy criticada al principio, pero el parecido físico y la buena interpretación de la actriz cambiaron las opiniones contrarias e incluso se vio recompensada con una nominación a la mejor actriz en los Globos de Oro.

La película en su conjunto resulta bastante entretenida y supone un interesante biopic de la figura de esta joven estrella de la música.

Como es natural la banda sonora se compone de un buen número de sus mejores canciones sobre todo de las interpretaciones de sus grandes conciertos. Aunque en un primer momento se pensó en que Jennifer López por su condición de cantante interpretara ella misma las canciones, se creyó que al ser tan reciente su muerte, los fans no lo hubieran admitido, por lo que todas las interpretaciones de las canciones son las originales en la voz de Selena.


Afortunadamente en el apartado musical, además de las canciones de Selena, del gusto de un público multitudinario pero muy particular de este tipo de música, la producción de la película eligió a Dave Grusin un compositor muy ligado a la música y a los músicos latinos.

Grusin compone una maravillosa y bastante desconocida banda sonora cuyo tema principal es una de sus preciosas melodías cargada de sentimiento y romanticismo. 


Grusin también realiza un sentido homenaje a la música de Selena con una versión solo al piano de uno de los mayores éxitos de la cantante, "Como la Flor", que es una delicia:




El siguiente video es la interpretación de la canción "Como la Flor" en una de las emocionantes secuencias de la película, en las que aparecen más de 35.000 extras que acudieron de manera masiva y gratuitamente al requerimiento de los productores para el rodaje de esa escena. 

lunes, 19 de octubre de 2015

Música Para Biopic Musicales (II) - Ray (CRAIG ARMSTRONG)

La vida de Ray Charles, uno de los más grandes músicos norteamericanos del siglo XX, reunía con creces todos los requisitos para ser llevada al cine. Un músico genial, con un origen humilde, ciego y con una vida turbulenta por su adicción a las drogas y sus relaciones amorosas (dos matrimonios y doce hijos de diez relaciones diferentes), es un jugoso argumento que el director Taylord Hackford aprovecha muy eficazmente para filmar "Ray", una buena película músico-biográfica sobre Ray Charles.

Taylord Hackford, un director con cierta experiencia en el cine musical ("Noches de Sol" y "The Idolmaker"), incluyendo dos magníficas películas documentales sobre otros grandes músicos como Chuck Berry y Michael Jackson, consigue contar de manera efectiva y bastante emocionante la vida de Ray Charles tanto desde el punto de vista musical como personal.

La película se centra en el periodo más explosivo de su carrera, desde que siendo niño sufre dos grandes traumas como fueron la muerte de su hermano y la perdida de la visión a los cinco años. A partir de ese momento y de manera muy autodidacta empieza a tocar el piano y a empaparse de la música de jazz y blues que hacían los músicos negros de su época. Su evolución se vera reforzada cuando se traslada desde Florida hasta la floreciente escena jazzistica en Seattle. Ahí empieza su arrolladora carrera musical con su descubrimiento por una de las grandes compañías discográficas, Atlantic Records, y la vorágine y éxito musical de los siguientes años. Pero por otra parte cobra fuerza su agitada vida personal a partir de sus problemas con la heroina y la relación con Della una buena esposa que le quiere, pero también con un buen número de mujeres que pasaran por su vida.
La historia de Ray, un niño ciego y pobre criado en una época en la que el racismo y la segregación eran el día a día de los afroamericanos, que es capaz de romper la barreras sociales y cambiar los esquemas de la música, es la típica historia del sueño americano en uno de esos tantos casos que ha dado la historia de ese país.

Fenomenal la interpretación de un Jamie Foxx en estado de gracia que se mete de manera magistral en la piel de este genio de la música y que se vio recompensada con el Oscar al mejor actor. 

En el apartado musical la película hace un repaso a los grandes temas que Ray Charles grabó durante esa época y que forman parte de las mejores canciones de la historia de la música americana. Y es que Ray supo aunar los grandes géneros de la música de su época, desde el jazz, el blues, el soul, el gospel, el rhythm & blues,  el country y el rock & roll, con una visión propia y que se ha convertido en una referencia fundamental para una gran cantidad de músicos hasta nuestros días.

La banda sonora es obra de Craig Armstrong por la que obtuvo el Grammy a la mejor banda sonora de 2005. El afamado músico escocés crea un score que aunque en principio pudiera parecer inadecuado, casa a la perfección con el film y es un ejemplo genial de "música creada para un músico". Tomando como no, el piano como protagonista principal en un claro homenaje al instrumento que fue la vida de Ray Charles, nos encontramos con una partitura muy melódica con toques muy chillout, que subraya sobre todo esos momentos dramáticos y sentimentales de la historia de un personaje tan complejo como este. 

El corte "Della's Theme" es el mejor ejemplo de la música de esta banda sonora donde se evocan los sentimientos más profundos de este personaje y donde más se puede apreciar el estilo musical del compositor.



Y como ejemplo de las canciones de Ray Charles y muestra de la magnífica interpretación de Jamie Foxx, algunos clips de la película con algunas canciones míticas del "genio".




viernes, 9 de octubre de 2015

Suite Francesa - RAEL JONES

Tras más de 60 años, en el año 2004 se publicaba "Suite Francesa" una novela inédita de Irène Némirovsky, escritora judia de origen ucraniano, afincada en París, que tras la ocupación alemana de Francia durante la Segunda Guerra Mundial fue capturada y trasladada al campo de prisioneros de Auschwitz, donde murió en agosto de 1942 a los 39 años. Antes de su detención, Némirovsky había empezado una serie de cinco novelas (de las solo terminó dos) sobre la vida en Francia tras la ocupación nazi.
Estas novelas permanecieron desaparecidas, hasta que sus hijas, que lograron sobrevivir, las encontraron en una vieja maleta, después de tantos años. La publicación de la novela causó una auténtica conmoción en el mundo editorial francés y europeo, ya que retrataba de primera mano una situación y una época fundamental en la historia de Francia.


Su traslado a la gran pantalla era algo que estaba cantado, y aunque son abundantes y variadas las películas sobre la Segunda Guerra Mundial, esta nueva incursión en el tema nos muestra un fiel e implacable reflejo de la sociedad francesa durante la ocupación, que resulta bastante interesante. 


Es bastante sorprendente comprobar en esta historia como por una parte, junto al odio natural que despierta la brutal ocupación nazi del país de la "liberté, égalité y fratrernité", surjan también historias de amor clandestino y muestras públicas de colaboracionismo, mostrándose de esa manera la variedad de reacciones humanas ante situaciones excepcionales.




La acción de la película transcurre en un pequeño pueblo cerca de París tras la claudicación del gobierno francés ante la ocupación alemana. Lucile (Michelle Williams) es una joven cuyo marido marchó al frente al poco de casarse y permanece desaparecido como prisionero de guerra y vive junto a su controladora suegra (Kristin Scott Thomas) una acomodada terrateniente con un agrio carácter. Su vida transcurre un poco al margen de la guerra hasta que el pueblo es tomado por un regimiento de soldados alemanes que se establecen en las casas de los vecinos del pueblo. El nuevo inquilino de la casa es Bruno (Mathias Schoenaerts) un elegante y refinado oficial alemán que va cambiar por completo la anodina vida de Lucile.

Con la música como nexo de unión de ambos protagonistas, Bruno en la vida civil es compositor y Lucile ha estudiado música y toca el piano, surge irremediablemente una historia de amor entre dos personas que se encuentran en un momento desgraciado y trágico, donde su amor quedará oscurecido por la cruel realidad. Todo ello con el fondo del resto de personajes del pueblo entre los que afloran las mezquindades y los enfrentamientos en todas las clases sociales.


La interpretación de los protagonistas es muy correcta, aunque la pasión amorosa resulta muy contenida, algo lógico teniendo en cuenta la situación en la que se encuentran y tratándose de dos seres tan sensibles. Igualmente destacado es el papel de Kristin Scott Thomas, como una mujer igual de dura con su nuera, sus vecinos y los soldados alemanes, pero que irá cambiando al darse cuenta de que todo se derrumba a su alrededor.


Una película estéticamente bien resuelta con una bonita historia de amor, que demuestra que la guerra puede sacar lo mejor y lo peor del ser humano.



La banda sonora es obra de Rael Jones un joven compositor y multi instrumentista británico que después de colaborar anteriormente en algunos trabajos importantes junto a otros compositores, como en la banda sonora de "Los Miserables", "Quantum of Solace" o la serie de la BBC "Sherlock", nos deja en este su primer trabajo para un largometraje, un trabajo exquisito y de gran calidad.


Una partitura donde se mezcla dramatismo y romanticismo, aunque destacan sobre todo los temas melódicos como el tema principal de amor de una gran belleza. 



La música orquestal está reforzada por un breve tema de piano que forma parte de la historia como la música que Bruno compone y que regala a Lucile con el título de "Suite Francesa". Este tema de apenas un minuto de duración es obra del compositor Alexander Desplat, que como ya he comentado en alguna ocasión está presente últimamente en toda buena producción europea. Un precioso tema que queda íntimamente ligado a una historia de amor imposible.

Los siguientes clip son el corte en su versión original y tal como aparece en la película.


martes, 29 de septiembre de 2015

Música Para Biopic Musicales (I) - Cloclo (ALEXANDRE DESPLAT)

Las películas biográficas sobre grandes músicos son un género con entidad propia dentro del cine musical. La "vida y obra" de las grandes estrellas que ha dado la música en toda su historia, ha sido siempre una fuente de inspiración para el cine desde su comienzos.
En este tipo de películas por una parte se hace un repaso a las carreras musicales de los artistas, aunque también y casi por regla general se centran en la "agitada vida" que en la mayoría de los casos han tenido algunos genios de la música, donde sus relaciones amorosas y sobre todo sus excesos con el alcohol y las drogas, forman casi siempre parte fundamental de sus vidas.

Músicos tan dispares y de épocas tan diferentes como Mozart, Charlie Parker, Jim Morrison, Johnny Cash, Ray Charles, Edith Piaf o el mismo Camarón son algunos de los ejemplos de esos personajes cuyas vidas han sido llevadas a la pantalla con mayor o menor éxito y que han servido para mitificarlos aun un poco más.

Lo normal es que las bandas sonoras de los "biopic" musicales se basen en la obra de sus protagonistas, pero mi intención en esta ocasión es recordar y resaltar la buena música que algunos compositores cinematográficos han hecho para algunas de estas películas.

Empiezo hoy con "Cloclo" una película francesa del año 2012 basada en la vida de Claude François uno de los más importantes cantantes e iconos de la música pop francesa de los años 60 y 70. En una época en la que triunfaba en todo el mundo el rock and roll estadounidense, Claude François conocido artísticamente como Cloclo revolucionó la escena musical francesa con una estética muy americana, introduciendo nuevos ritmos musicales con mucho baile y efectos visuales, muy alejado de los cantantes franceses de su época. Todo un ídolo de masas que conquistó al público femenino de la época con ese aire de galán seductor, que se caracterizó por su gran espíritu de superación, pero que escondía un carácter difícil, arrogante y autoritario y cuya vida amorosa estuvo marcada por su complicada relación con France Hall, una popular cantante y actriz de esa época.

Esta relación dio lugar a una de las más grandes canciones de la historia de la música, "Comme d'habitude", que Cloclo compuso después de que France Hall le abandonara. Aunque con ese título no es muy reconocible, la canción fue traducida al inglés por Paul Anka con el título de "My Way" que grabó el gran Frank Sinatra y que se convirtió en uno de sus mayores éxitos, siendo una de las canciones más versionadas de la historia de la música.
Pero cuando su carrera se encontraba en los más alto un desgraciado accidente fatal y bastante tonto, electrocutado en su bañera, acabó con su vida a los 39 años y como suele ocurrir en estos casos, murió el cantante y nació el mito.

Una puesta en escena perfecta que nos traslada a la Francia de los años 70, una magnífica fotografía y una destacada interpretación de su protagonista, Jérémie Renier, convierten esta película es un fiel reflejo de la atormentada vida de Claude François que va más allá del mero "biopic" y muestra como este artista vivió su vida "a su manera" con todas sus consecuencias.

En la banda sonora de esta película junto al destacado repertorio de Claude François, se encuentra una maravillosa partitura de Alexandre Desplat, el músico francés que es casi un imprescindible en toda última producción tanto francesa como internacional que se precie. 

Aunque en la edición discográfica solo aparecen unos escasos 15 minutos de la música de Desplat, puedo asegurar que es uno de sus mejores trabajos, que no debería quedar desplazado ni olvidado por su brevedad dentro de su obra.
Con el característico sonido del autor utilizando una bellísima melodía con el piano como protagonista, su música es totalmente descriptiva de esa parte romántica y dramática que tuvo la vida de una gran estrella de la música como fue Claude François.


Y para no olvidar la música del protagonista de esta película, no esta de más recordar uno de los grandes clásicos de la música internacional que en la versión de su autor tiene un encanto especial.

martes, 8 de septiembre de 2015

En Tercera Persona - DARIO MARIANELLI

Contrariamente a la mayoría de la crítica, he de reconocer que me ha sorprendido muy gratamente "En Tercera Persona", la última película del Paul Haggis.

Haggis el afamado guionista y director canadiense que en 2004 debutó con la oscarizada "Crash", con la que esta nueva cinta guarda bastante relación, nos vuelve a meter en un relato de historias cruzadas formando un puzzle interesante y bastante bien estructurado.

"En Tercera Persona" narra tres historias que discurren en paralelo en tres ciudades tan emblemáticas como París, Roma y Nueva York. Michael (Liam Neeson) es un escritor ganador del premio Pulitzer que tras separarse de su mujer (Kim Basinger) se refugia en un hotel parisino para acabar su último libro, donde se encuentra con su joven amante (Olivia Wilde) una aspirante a escritora tan enamorada como obsesionada con él. En el escenario romano, nos encontramos con un turbio hombre de negocios (Adrien Brody) que se verá involucrado en una historia de extorsión con una bella gitana (Moran Atias) que conoce en un bar. Y en Nueva York, Julia (Mila Kunis) tras una complicada separación, lucha por la custodia de su hijo con su exmarido (James Franco), un reconocido pintor.


Las tres historias que en un principio no parecen tener nada en común se van desarrollando hasta mostrar ese nexo que las une y que concluye con un final que aunque pueda parecer previsible, resulta tan interesante como sorprendente.

En las tres historias, los personajes arrastran duras experiencias de su pasado con las que tienen que sobrevivir, y solo podrán expiar el dolor que sienten a través del amor.

Una de las bazas del film es el atractivo reparto, lo suficientemente bueno para dar consistencia a los personajes y que son los que verdaderamente sostienen la película, empezando por un Liam Neeson que resulta brillante en la piel de ese escritor atormentado, tan alejado de los papeles de hombre de acción de sus últimas películas, y terminando por el breve papel de una recuperada Kim Basinger, en un papel tan duro como contenido.

El resto del reparto están correctos, sobresaliendo la magnífica actuación de Olivia Wilde en un papel esquizofrénico como el mismo personaje, donde pasa en segundos de la mayor alegría a la tristeza más absoluta y cuya historia guarda una de las situaciones más impactantes de la película.

Una historia que a mí personalmente me ha encantado y que guarda uno de los finales más redondos de los últimos años. 

Para redondear la puesta en escena, esta película cuenta con una magnífica banda sonora del compositor Dario Marianelli, que se mueve como pez en el agua en este tipo de dramas románticos.
La música de Marianelli contribuye a crear la atmósfera perfecta en los momentos más tristes y poéticos de cada una de estas historias.

Una música que en algunos momentos es de una melancolía arrebatadora, resuelta con gran maestría y capaz de transmitir al espectador las emociones de los protagonistas.


domingo, 16 de agosto de 2015

Las Series de TV y Su Música (IV) - Fargo (JEFF RUSSO)

Los hermanos Coen son unos genios, y no es que esta incursión en el mundo de las series de televisión de una de sus grandes películas sea algo novedoso, todo lo contrario; pero hay que reconocer que con esa vuelta de tuerca a la historia que encandiló a los espectadores de todo el mundo hace ya 20 años, sus creadores han dado en el clavo.

Y es que "Fargo" la serie es y no es "Fargo" la película, porque a veces hay historias que merecen ser contadas con más detalles y hábilmente con esta serie han sabido adaptarse a los gustos del público actual que disfruta con el formato televisivo tanto o más que con el formato cinematográfico. Prodigiosamente es como si "Fargo" en vez de durar un par de horas se prolongase hasta diez horas repartidas en diez episodios perfectamente dosificados en los que rápidamente el espectador se da cuenta que estamos ante algo tan bueno como la película original, algo que no es lo mismo pero que es igual. 

"Fargo" la serie, retoma la absurda trama policial con brillantes toques de humor negro que se desarrolla en ese gélido paisaje de un pequeño pueblo del norte de Minnesota. Al igual que en la película, al comienzo de la serie se hace referencia a que se trata de una historia basada en hechos reales en el que se han cambiado los nombres por respeto a quienes continúan vivos, pero al igual que en la película se trata de una pequeña tomadura de pelo por parte de los Coen, ya que todo es una invención. Una invención que tal y como se presenta y que en base a algunos casos reales que aparecen todos los días en muchas partes del mundo, bien podría tener visos de realidad. Una estrategia que como los propios Coen confiesan predispone a los espectadores a creer cosas que no aceptarían de otra manera.

Los protagonistas de la serie que en algunos casos guardan muchas similitudes con los de la película, son igualmente geniales, y en el que destaca el villano interpretado por Billy Bob Thorton, cuya única presencia es razón suficiente para rendirse a este producto televisivo.

Una serie estupenda que no tiene desperdicio y que mantiene el ritmo y la sorpresa en todo momento, en la que la facilidad de los Coen para el humor negro, cosa nada fácil, es la clave. 
Uno de los aciertos de esta historia es que tiene un comienzo y un final, lo que elimina la tentación de alargarla indefinidamente con nuevas temporadas, pero hábilmente y en base a una nueva moda en algunas buenas series televisivas, parece que va a haber una segunda temporada, un "spin-off" en la que se desarrollarán los acontecimientos que ocurrieron años atrás en "Sioux Fall" a los que se hace referencia de manera muy intencionada en algunos momentos de la serie y en la que participaron algunos personajes de la serie como el propietario de la cafetería de Lou y padre de la ayudante de policía, cuando era policía estatal.
A la vista de las novedades que se han adelantado, el nuevo reparto y el trailer que ya se puede ver, la nueva temporada parece tener un gran atractivo sobre todo cuando pocos daban un duro cuando a Noah Hawley se le ocurrió revivir una exitosa película de los noventa que algunos pensaban que estaba bien como estaba.

La banda sonora de la serie es obra de Jeff Russo un joven compositor que viene del mundo del rock y que tras algunos trabajos menores en otras producciones televisivas, nos ofrece en Fargo un brillante trabajo. Y aunque en la serie todo huele a la película de los Coen, Jeff Russo ha sabido crear y dar una nueva identidad a la banda sonora de la serie sin sentirse atado a la también estupenda banda sonora que Carter Burwell escribió para la película. El tema principal mantiene ese carácter melancólico comenzando de una forma pausada hasta alcanzar una cima épica con un sonido impresionante de gran orquesta clásica. 
Un gran trabajo musical que contribuye a dar más calidad a esta magnífica serie.

jueves, 11 de junio de 2015

Las Series de TV y su Música (III) - Juego de Tronos (RAMIN DJAWADI)

Poco se puede decir a estas alturas de Juego de Tronos, una de las series de TV más impresionantes que se han hecho hasta ahora.

Hábilmente sus creadores han sabido popularizar el universo fantástico-medieval de las voluminosas novelas de Georges R.R. Martin, creando una legión mundial de seguidores y fanáticos de esta saga.

Con una mezcla perfectamente proporcionada de fantasía, intriga, sexo y sangre, mucha sangre, e hilvanando un magnífico guión y una historia, que a veces puede resultar algo enrevesada (obligatorio tener a mano un árbol genealógico con todos los personajes) hay que reconocer que es sencillamente genial, y se encuentra ya,  entre las grandes series de culto.
Con sus 5 temporadas en cartel, la conquista de los Siete Reinos y el Trono de Hierro mantiene todavía en vilo a millones de espectadores en todo el mundo, creando más interés con cada capítulo y en cada temporada.
Juego de Tronos destaca sobre todo por una puesta en escena espectacular en unos impresionantes escenarios naturales, un estupendo reparto que encaja perfectamente con la gran variedad de personajes y un guión en el que sobre todo predominan los inesperados cambios de rumbo que adquiere la historia, con escenas impresionantes y sobrecogedoras (con una especial mención, desde mi punto de vista, al capítulo 9 de la tercera temporada "The Rains of Castamere"..., algo impresionante).

Una de esas series que como siempre digo y aconsejo, engancha tan solo con la primera escena de introducción del primer capítulo y a partir de ese momento el crescendo es cada vez a más. Un producto televisivo altamente adictivo y totalmente recomendable.

Otro de sus grandes aciertos,  es su maravillosa banda sonora, con una sintonía principal que se ha convertido en un tema tremendamente conocido y pegadizo, marca de la casa de todo buena serie que se precie.

El compositor Ramin Djawadi, un músico de la factoría de Hans Zimmer, se ha consagrado con este trabajo con una música magnífica para cada una de las cinco temporadas realizadas hasta este momento, en los que destaca no solo con el tema principal si no con unas elaboradas y completas partituras que encajan a la medida con el ambiente y los diferentes momentos de toda la serie.

Mi intención al comentar la música de esta serie no es poner el tema principal que acompaña a unos antológicos títulos de crédito iniciales en cada capítulo, y que es sobradamente conocido. He elegido un tema de cada una de las temporadas, en todos los casos casualmente es el tema final de la banda sonora de cada una de ellas y representa la variedad musical de esta gran banda sonora llevando más allá en todos los casos la melodía del tema principal.

Temporada 1: "Finale"


Temporada 2: "The Rains of Castamere", interpretada por la banda de rock alternativo The National, una versión del tema principal tremendamente original.




Temporada 3: "For The Realm". Una interpretación melódica en versión guitarra.




Temporada 4: "The Children". La versión con un coro de niños.




Temporada 5: "Throne For The Game". Una versión lenta con una voz grave susurrante que cierra con gran ansia por parte de muchos, la historia y la gran banda sonora de esta espectacular serie a la espera de la próxima temporada.


viernes, 8 de mayo de 2015

Las Series de TV y su Música (II) - Borgen (HALFDAN E.)

Hace unas semanas, una buena amiga cinéfila y gran aficionada a las buenas series de televisión, me recomendaba con entusiasmo la serie de la que quiero hablar hoy, "Borgen".

Posiblemente sin tener referencias y sin que nadie me hubiera hablado de ella, lo más probable es que no hubiera visto una de las series más interesantes e inteligente del panorama televisivo actual.

"Borgen" , que es el término coloquial como se conoce al palacio que es la sede del gobierno de Dinamarca, es un drama político de la televisión pública danesa que junto a otro par de producciones "Forbydelsen" (The Killing) y "Bron" (The Bridge) han revolucionado el panorama televisivo internacional, hasta tal punto que estas dos últimas ya han sido adaptadas por la televisión estadounidense.

Salvando las diferencias, la serie podría tener un cierto paralelismo con "House of Cards", mirando el punto de vista de las entrañas de la política desde un punto de vista menos cruel, pero mostrando también esa parte oscura que se mueve en el trasfondo de la vida de aquellos que tienen la responsabilidad "democrática" de gobernar una nación.


En este caso se narran las interioridades de la política de Dinamarca tras la celebración de unas elecciones y el ascenso al cargo de primera ministra de Birgitte Nyborg, la líder del partido Moderado que aunque se encuentra en minoría, es la única capaz de reunir los apoyos de un parlamento muy dividido en el que los grandes partidos de la izquierda y la derecha no logran una mayoría estable.

El carisma y la inteligencia de esta decidida mujer ayudada por su hábil jefe de prensa y un viejo compañero de partido que ha sido su mentor y que se convierte en su mano derecha, le harán enfrentarse con decisión a todo tipo de vicisitudes y problemas derivados del gobierno de un país, intentando ser decente y no traicionar sus principios ni la confianza de sus votantes. 
Pero su actividad y dedicación política hará mella de una manera irremediable sobre todo en su vida personal, en la que con esa idea tan civilizada propia de los nórdicos pretende mantener sin alterar a su idílica familia con dos hijos y un marido con una brillante carrera como profesor universitario.

La serie aunque muy centrada en la política danesa, consigue tener un carácter universal, porque en el fondo se ve enseguida que la política de este pequeño país del norte de Europa no es muy diferente a la que se hace en la mayoría de países democráticos del mundo, y pretende reivindicar del papel de la política como ese mal menor necesario. 
Muy interesante y muy indicadas son las citas que aparecen al comienzo de cada capítulo, frases célebres del mundo de la política, que van desde Maquiavelo a Gandhi o Wiston Churchill y que definen perfectamente la trama de cada capítulo.


Otro de los grandes descubrimientos de esta serie ha sido su banda sonora y en especial el tema principal que sirve de cabecera de cada capítulo. La música es obra de Halfdan E, un compositor cinematográfico danés que reconozco no había escuchado antes, pero que me ha sorprendido porque resulta tan brillante como efectivo.

Con un sonido muy del estilo de Ennio Morricone (el maestro italiano ha puesto música a grandes dramas políticos en su carrera), el tema musical de Borgen es sin lugar a dudas una de esas melodías que define y marca musicalmente a toda gran serie de televisión que se precie.


Y su versión un poquito más extensa de L'Orchestra Cinematique:


Os aseguro que cuesta dejar de escucharla una y otra vez.

viernes, 24 de abril de 2015

Las Series de TV y Su Música (I) - House of Cards (JEFF BEAL)

Hoy es habitual y muy gratificante para los aficionados a la música cinematográfica, que la mayoría de buenas series de TV que se están produciendo en los últimos años cuenten con bandas sonoras de una calidad más que notable. En algunas ocasiones la melodía de los títulos de crédito con el que empieza cada capítulo ha llegado a convertirse en verdaderos hits con los que la serie queda identificada en la memoria de los espectadores y puede llegar a convertirse incluso en auténticos éxitos de ventas.
Me gustaría hacer un breve repaso por algunas de estas melodías que con mayor o menor éxito me han causado una muy agradable impresión. 
Y voy a empezar hoy con "House of Cards" una serie sobre las intrigas que rodean al mundo de la política.

"House of Cards" es una serie norteamericana que empezó su primera temporada en 2013, y que es una adaptación de una miniserie británica de la BBC del año 1990 titulada en español como "Castillo de Naipes", que se basaba a su vez en una famosa novela de Michael Dobbs.
Cinematográficamente la serie ha contado con la participación en varios capítulos de directores tan importantes como David Fincher, Joel Schumacher y James Foley, una concentración de talentos que se nota considerablemente.
En ella se nos presenta al congresista del Partido Demócrata, Francis Underwood (Kevin Spacey) y su esposa Claire (Robin Wright) que no se detendrán ante nada ni ante nadie para conseguir sus propósitos.
Con un puesto relevante en el partido y en el congreso, Francis maneja con destreza los hilos del poder en Washington ayudado por su encantadora y manipuladora mujer. En la primera temporada de la serie encontrará una aliada en una joven periodista Zoe Barnes (Kate Mara), capaz también de todo por conseguir las mejores exclusivas. Ella aprovechará también su relación con el congresista para ascender en su carrera, pero se irá metiendo cada vez más en un entramado demasiado peligroso. Una historia de intriga política repleta de corrupción, sexo y avaricia, que da a veces que pensar.

Impresionante la actuación de Kevin Spacey, uno de esos personajes perversamente atractivo que presenta una imagen externa encantadora, pero que en el fondo es la auténtica encarnación del mal y la depravación.

En mi opinión la serie va en ascenso con cada capítulo en las dos primeras temporadas, y nos deja sobre todo determinadas escenas impactantes y planos tan maravillosos como inquietantes del congresista Underwood o de su esposa mirando fijamente a cámara, de esos que hielan la sangre.

Creo que con la impresionante secuencia final de la segunda temporada, la serie podría haber concluido magistralmente, ya que en la tercera temporada que se está emitiendo actualmente la historia ha perdido fuelle e interés, pero es lo que tiene querer exprimir al máximo el éxito televisivo.


En resumen, un producto de gran calidad con una factura técnica impecable y una interpretación de su protagonista principal, absolutamente genial, que ha llegado a encandilar hasta al mismísimo presidente Obama que se confiesa fan de la serie.



La banda sonora de la serie es obra de Jeff Beal, un compositor norteamericano que ha trabajado bastante en el mundo de la televisión. El tema principal de "House of Cards" que se escucha con los títulos de créditos y que encaja perfectamente con las imágenes de la ciudad de Washington hasta caer la noche sobre el Capitolio, es una melodía de esas que te engancha rápidamente. Una música dramática que recrea perfectamente ese submundo turbio y misterioso de la alta política.



Como muestra de la calidad del resto de la música compuesta por Jeff Beal para cada una de las tres temporadas realizadas hasta la fecha, es fantástico este tema de la tercera temporada con un sonido de violín tan impactante como inquietante.

domingo, 12 de abril de 2015

Música para los Caídos (III) - Atonement (DARIO MARIANELLI) / Cuando Éramos Soldados (NICK GLENNIE-SMITH)

Aunque "Atonement" (Expiación, Más Allá de la Pasión), no es exactamente una película bélica, en este grandísimo drama romántico, la guerra y sus consecuencias juegan un papel fundamental en el desarrollo de la historia que nos cuenta.

Basada en una aclamada novela, "Attonement" es un texto con numerosos atractivos, por un lado una bellísima historia de amor ambientada con el fondo de la Segunda Guerra Mundial, pero sobre todo es una interesante reflexión sobre la culpabilidad, la responsabilidad y el perdón, de ahí su acertado título, porque verdaderamente es una gran historia de "expiación".

Ya comenté esta película y su maravillosa banda sonora en un post anterior (Atonement) y poco más puedo decir. Pero me gustaría señalar una escena muy destacada así como la música que la acompaña, y me refiero a ese memorable plano secuencia de una factura técnica impecable que muestra el recorrido del protagonista en la playa de Dunkerke, donde el maltrecho y derrotado ejército británico espera a ser evacuado. Una de esas escenas digna de pasar a la historia del cine que además tiene de fondo el tema "Elegy for Dunkirk" de la banda sonora ganadora del Oscar compuesta por un inspiradísimo Dario Marianelli. 
Un tema musical muy triste que queda subrayado con las voces de un coro de soldados que interpretan un famoso himno inglés, toda una elegía a esos soldados caídos, abatidos y derrotados. Una melodía que expresa mucho más de lo que muestran las propias imágenes.





"Cuando Éramos Soldados" es una película del año 2002 basada en un famoso libro de dos de los propios protagonistas que vivieron los acontecimientos que en ella se relatan. El coronel Harold G. Moore y el periodista Joseph L. Galloway participaron en la Batalla de la Grang, el primer enfrentamiento a gran escala del ejercito norteamericano en la Guerra de Vietnam.
Y aunque a priori pueda parecer otra de esas películas en las que se hace gala del típico patrioterismo yanqui, es uno de los pocos films bélicos en el que no hay un ensañamiento con el ejercito enemigo, al que se respeta y al que se presenta como un opositor capaz y valiente.

Dirigida por Randal Wallace (el guionista de Braveheart) y protagonizada por Mel Gibson, la película es una nueva revisión cinematográfica de una guerra, la del Vietnam, que marcó profundamente a la sociedad estadounidense de los años 60 y 70.

Aunque rodada con un gran despliegue técnico en sus secuencias bélicas, la historia hace más hincapié en el lado humano de la guerra, el horror y la angustia tanto de aquellos que parten a combatir como la de sus familias, con momentos dramáticos y sobrecogedores llenos de "sangre, sudor y lágrimas".
Huyendo del estilo en el que se ha mostrado casi siempre las películas sobre la guerra del Vietnam, con personajes siempre fuera de sí que arrastran mil y un traumas, esta película vuelve a recordar que el comportamiento heroico es posible en cualquier conflicto bélico.

La banda sonora compuesta por Nick Glennie-Smith, uno de los músicos surgidos de la compañía Media Ventures, la factoría de compositores cinematográficos de Hans Zimmer, presenta una música en la que junto a las típicas marchas militares propias del género aparecen bellas melodías que se adaptan perfectamente al dramatismo de la película. 
El mejor ejemplo y la música que refleja perfectamente el espíritu de este película es el tema final  "Mansion Of The Lord",  que contiene un himno de corte religioso interpretado por el coro de cadetes de West Point con letra del propio director Randall Wallace. Música marcial y heróica llena de sentimiento.