domingo, 19 de noviembre de 2017

La Música de Luis Bacalov (I)

Hace unos días moría en Roma a los 84 años, Luis Enriquez Bacalov, uno de los grandes compositores de música para el cine. Nacido en Argentina en una familia judía de origen búlgaro, Bacalov empieza a tocar el piano con tan solo cinco años y realiza en Buenos Aires sus estudios musicales como pianista. Con veinte años deja Argentina para buscar suerte en Europa, viviendo primero en España, luego en Francia y estableciéndose en Italia en 1959, donde fijará definitivamente su residencia y donde desarrollará el resto de su carrera. 

A su llegada a Italia, destaca como brillante arreglista de canciones para grandes artistas del momento como Milva, Sergio Endrigo, Rita Pavone o Neil Sedaka, a algunos de los cuales acompaña al piano en sus conciertos, convirtiéndose en un personaje fundamental en la regeneración de la canción italiana. Y así como una marca propia de la casa, su alma argentina, el sonido del tango y su sólida formación clásica quedarán plasmadas en buena parte de su trabajo.

Al mismo tiempo y mientras triunfaba en el mundo de la canción, empieza a componer música cinematográfica, realizando innumerables bandas sonoras  para directores de la talla de Federico Fellini, Pier Paolo Pasolini, Ettore Escola y Francesco Rosi. Poco a poco se va ganando un destacado puesto entre los maestros italianos de la banda sonora y su música que abarca todos los géneros típicos del cine de esa época (western, policiaco, drama romántico, etc.) alcanza la notoriedad que da por un lado la popularidad y sobre todo por su enorme calidad. Tal es así que Bacalov es reconocido por muchos como el mejor compositor de música para spaghetti westerns después de Ennio Morricone, siendo reivindicado recientemente por Quentin Tarantino que ha utilizado y ha hecho todavía más grandes algunos de sus temas en películas como "Kill Bill" y "Django Desencadenado".

A pesar de desarrollar la mayor parte de su carrera fuera de su país de origen, Bacalov no olvidó nunca sus raíces porteñas y el tango ha estado presente de una manera muy importante en algunas de sus grandes composiciones para el cine. El propio Bacalov decía que sentía el tango como parte de su identidad y lejos de lo que mucha gente cree que es solo una música para bailar, es también una "música para escuchar". En 1996 la banda sonora de "Il Postino" inspirada en motivos tangueros, consiguió el Oscar de la Academia de Hollywood y es quizás una de sus obras más conocidas (de la que me gustaría comentar con más detalle en un post posterior a este).

Estas son algunas de sus obras más importantes y un pequeño ejemplo de su maestría y su grandeza como músico de cine. 

Descanse en paz maestro.


  

"Django", es uno de sus temas fetiche que aparecía en la película homónima de 1966 dirigida por Sergio Corbucci con Franco Nero como protagonista. La canción interpretada por Rocky Roberts ya ha pasado a la historia sobre todo por su inclusión en la banda sonora de "Django desencadenado" de Quentin Tarantino.





Otro de sus temas clásicos para western es "Ill Grande Duelo" del año 1972, dirigida por Giancarlo Santi y protagonizada por Lee Van Cleef. Una obra maestra que contaba con la colaboración vocal de la gran Edda Dell' Orso y el típico sonido del oeste de la harmónica y que Quentin Tarantino usó con tan buena vista y sobre todo buen oido musical en "Kill Bill".


  


"A Ciascuno Il Suo", es un drama dirigido por Elio Petri en el año 1967, una película sobre crímenes y ajuste de cuentas en torno a la mafia siciliana. La banda sonora cuenta con un magnífico tema principal de corte romántico que también es versionado a ritmo de samba y que es absolutamente delicioso.






domingo, 1 de octubre de 2017

La Ladrona de Libros - JOHN WILLIAMS

Basada en la exitosa novela del mismo título de Markus Zusak, "La Ladrona de Libros" es una película del año 2013 dirigida por Brian Percival, realizador británico conocido sobre todo por su trabajo en algunas famosas series de televisión como Downton Abbey y Norte y Sur.

Una historia ambientada en la Alemania en tiempos de guerra en la que la "Muerte" adquiere el papel de narradora, contando la historia de una niña que transformará la vida de todas las personas de su entorno. El poder de las palabras y su imaginación, a partir de su pasión por la lectura, se convertirán en una manera de escapar de los terribles sucesos que le rodean.

Liesel es una niña de 9 años adoptada por una familia obrera alemana durante la Segunda Guerra Mundial, que arrastra el estigma del origen comunista de su padres obligados a exiliarse y de su analfabetismo. Ayudada por su padre adoptivo Liesel aprende a leer y a compartir libros con Rudy un niño de su edad con el que entabla una gran amistad y con Max un judio que vive escondido en su casa por su familia de acogida.
La lectura de los libros que Liesel pide prestados y los que también roba de la casa de la esposa del alcalde, le permitirán distraerse de los graves acontecimientos que se sucederán con el auge del nazismo y del trágico devenir de la guerra.
El universo de los libros se convertirá en un refugio y en la momentánea vía de escape de una sociedad que se precipita a la catástrofe.

 

Sobresalientes las actuaciones de Sophie Nélisse en el papel de Liesel en uno de su primero trabajos para el cine, consiguiendo unos planos memorables con la expresividad de sus ojos, y muy destacadamente las de Geoffrey Rush que aparca su vena excéntrica en favor del humanismo contenido y de Emily Watson en los papeles de los padres adoptivos.

Una bonita película que desde el primer momento pretende huir del drama lacrimógeno, aunque si es cierto que contiene una buena dosis de sentimentalismo. 
Cinematográficamente una mención especial a esos planos memorables de los ojos de la protagonista, que transmiten una expresividad que solo una mirada infantil tan dulce puede conseguir.  


Un elemento esencial a la hora de reforzar los personajes y la historia de esta película es sin duda la banda sonora compuesta por John WilliamsEn palabras del propio Williams, no dudó en aceptar este trabajo por la fascinación que siempre tuvo hacia la novela, y por la sensibilidad y humanidad que el director Brian Percival supo reflejar en la película. 
La música compuesta por Williams para la ocasión es de una sutileza abrumadora. Una música que permanece omnipresente en un discreto segundo plano a lo largo de toda la película, tan sencilla pero tan expresiva como los ojos de la protagonista y que se convierte en otra de sus obras magistrales.  

Una música que encuentra una forma perfecta de recrear las situaciones y estados de ánimo con una asombrosa limpieza de orquestación con la que está construida toda la banda sonora. Un trabajo sencillo y pequeño con el que se demuestra la genialidad de uno de los talentos más grandes de la música de nuestros días.

El hermoso y sencillo tema principal "One Small Fact" para piano, que acompaña al prólogo de la película, es de una belleza abrumadora, un tema sencillo que representa la inocencia a la vez que la fortaleza del personaje principal.


Y el tema final que da paso a los créditos y repasa los temas centrales de la película:

lunes, 17 de abril de 2017

Bandas Sonoras para un solo instrumento (III) / El Invitado de Invierno - MICHAEL KAMEN

En 1997, el actor Alan Rickman cambiaba de registro y debutaba como director y guionista con "The Winter Guest" ("El Invitado de Invierno"), una adaptación de la obra teatral de Sharman Mcdonald.

La película nos cuenta cuatro historias sobre la vida de varias personas, que transcurren en un pueblo escocés en un frío día de invierno: las relaciones entre una viuda y su madre, su hijo y una joven vecina, dos niños que deciden no ir al colegio y dos vecinas cuya afición es asistir a todos los funerales del pueblo, todo ello con un nexo común la maravillosa música de Michael Kamen.

La película cuenta con una fotografía hermosísima en unos paisajes helados de gran belleza y un reparto coral extraordinario dirigido notablemente por Rickman sin muchos alardes técnicos ni extravagantes, donde destacan sobre todo Emma Thompson como la viuda y Phyllida Law como la madre, en un duelo interpretativo lleno de sensibilidad y sentimientos.


Un debut brillante como director de Alan Rickman, que repetiría en 2014 pero que desgraciadamente se ha visto truncado por su fallecimiento en enero de 2016 a causa de una grave enfermedad.



La banda sonora del añorado compositor Michael Kamen, también fallecido hace pocos años, es otro de los protagonistas fundamentales de esta película. Una música que seduce desde un primer momento y que describe perfectamente el sentir de los personajes.

Una música sencilla, que aunque no es completamente para un solo instrumento. El autor se vale de un piano como protagonista casi absoluto acompañado de una pequeña sección de cuerda y un sutil apoyo del sintetizador.
El tema principal es bellísimo y sobre él se centra toda la partitura, una melodía que varía dependiendo del guión y que se funde perfectamente con las imágenes.

Una partitura asombrosa que lleva magistralmente parte del peso argumental de esta entrañable película.



En los títulos de crédito se puede escuchar una versión cantada del tema principal, interpretada por Liz Fraser una cantante escocesa con una voz deliciosa, que pone un broche de lujo a una gran banda sonora

domingo, 12 de marzo de 2017

Bandas Sonoras para un solo instrumento (II) / La Tapadera - DAVE GRUSIN

En 1993 el siempre efectivo Sidney Pollack rodaba "La Tapadera" (The Firm) una buena adaptación de la famosa novela homónima de John Grisham. La buena mano y la profesionalidad de un gran artesano como Sidney Pollack, la elección de un gran reparto de actores y también en buena medida su magnífica banda sonora, llevó ese año a esta película a un gran éxito de taquilla. 

"La Tapadera" es sin duda un eficaz thriller con una buena dosis de tensión e intriga que confirmó a un joven Tom Cruise como una de las grandes estrellas de Hollywood en uno de sus mejores trabajos, aunque Cruise solo era la punta de lanza de un gran reparto, con figuras como Gene Hackman, Holly Hunter y Ed Harris.

La trama gira en torno a Mitch McDeere, un joven y brillante abogado recién salido de la facultad de Harvard, cuyo talento es codiciado por un bufete de abogados de Memphis, que consigue seducirlo finalmente ofreciéndole todo lo que podría desear. 
Las optimistas expectativas profesionales de Mitch pronto se verán truncadas cuando descubra que el bufete esconde toda una trama de corrupción, asesinatos y blanqueo de dinero de la mafia, teniendo que elegir entre hacer la vista gorda y seguir con su acomodado trabajo o dejarse llevar por su honestidad y descubrir toda la verdad.



Una película con una tensión bien dosificada y un ritmo trepidante, que viene a demostrar que contando con un buen director y un buen reparto de actores, y aplicando las bases del cine de género se consiguen películas al menos tan entretenidas y efectivas como esta. 



Como en ocasiones anteriores Pollack contó en la banda sonora con uno de sus compositores fetiche, Dave Grusin.

La música para esta película es una verdadera joya, una composición exclusivamente para piano que aunque en su audición sin las imágenes pueda parecer algo monótona, resulta muy efectiva sobre la película creando perfectamente la atmósfera que tiene la historia en su conjunto.

Grusin tiene la habilidad de expresar toda una gama de emociones (tensión, intriga, desesperación, romanticismo...) valiéndose únicamente de un piano, elevando aun más las imágenes de esta película. Un sistema poco convencional, arriesgado pero muy eficiente por el que la academia de Hollywood recompensó con una nominación al Oscar, pero que se tropezó con la desgracia de tener que enfrentarse a la memorable partitura de "La lista de Schindler" de John Williams que fue la ganadora ese año.

Una obra maestra de la banda sonora que cuenta con temas tan maravillosos como estos:




domingo, 19 de febrero de 2017

Bandas Sonoras Para Un Solo Instrumento (I) / Fiesta de Despedida (It's My Party) - BASIL POLEDOURIS

La música cinematográfica ha tenido desde la invención del cine sonoro una gran variedad de combinaciones instrumentales de todos los estilos musicales. Pero hay que recordar que desde la aparición del cine en su etapa muda las proyecciones se solían acompañar de música. Música que normalmente interpretaba un pianista y que sonaba en directo durante la proyección, convirtiéndose ya desde los comienzos en un elemento fundamental del cine.

En el cine actual, lo normal es encontrarse con una elaboración musical bastante sofisticada, con arreglos musicales muy trabajados. Cada escena requiere una instrumentación que puede ir desde melodías sencillas con muy pocos instrumentos hasta grandes orquestaciones sinfónicas, pero es ya poco habitual encontrarse con bandas sonoras donde solamente un instrumento sea el protagonista de la música completa de una película. Instrumento solista que como en los orígenes del cine, suele ser el piano.

En el caso de las bandas sonoras que quiero comentar, nos encontramos con esta situación, el simple acompañamiento de un piano es suficiente para crear la atmósfera sonora de la película y desde mi punto de vista con unas excelentes bandas sonoras.

"Fiesta de Despedida" (It's My Party) es una producción norteamericana del año 1996, dirigida por Randal Kleiser, una de las películas que en los años 90 trataron directamente y desde un punto de vista original, el drama sobre el VIH.
Nick (Eric Roberts) tras romper su relación con su pareja después de ser diagnosticado de sida y tras recibir la noticia de un empeoramiento con trágicas consecuencias, en vez de derrumbarse y decidido a no degenerar delante de sus seres queridos, afronta la situación con dignidad y decide acabar su con vida tal como la vivió, pletórico de alegría y vitalidad, preparando una fiesta de despedida con su familia y amigos, de dos días de duración.

Basada en hechos reales, la ex pareja del propio director, acabó con su vida de la misma manera en 1992, y muchos de los protagonistas de la película conocieron en la vida real al personaje sobre el que esta basada la película.
El tema es tratado con entereza, aunque no exento del punto de sentimentalismo propio de una historia así en una producción típicamente hollywoodiense, que vista hoy día ha perdido algo de su originalidad y podría asemejarse a una típica película para televisión de sábado por la tarde.

Como era de esperar por el tema de la película, nos encontramos con una banda sonora de carácter intimista y sentimental solo para piano compuesta e interpretada por el maestro Basil Poledouris. Una música desgarradora, sencilla, pero potente, que sabe tocar el corazón. Una de las partituras más personales del autor, simplemente sublime y que es un maravilloso escaparate para conocer a Poledouris como compositor y como interprete. 

Es increíble lo que se puede hacer y expresar solo con un piano, como se puede apreciar en estos dos temas de esta banda sonora:





La banda sonora también contiene una canción "Don't Cut Me Down" de Olivia Newton-John, que además es una de las protagonistas de la película. Una canción también muy acorde con la atmósfera sentimental de esta historia.

domingo, 29 de enero de 2017

Muppet Treasure Island (Los Teleñecos en la Isla del Tesoro) - HANS ZIMMER

El tremendo éxito televisivo de los "Muppets" (los "teleñecos" en España"), el show de marionetas creado por Jim Henson en el año 1976, dio lugar a un total 120 episodios que llevó a estos maravillosos personajes a conquistar a niños y mayores en todo el mundo.
Con un diseño muy simple, los muñecos de Jim Henson con bocas enormes y ojos esféricos muy grandes consiguieron ser tremendamente expresivos a través de la manipulación y la voz de sus titiriteros. 
Henson consiguió crear un conjunto interesante de personajes desarrollando unas ideas novedosas con un sentido del ritmo y del humor que conectó perfectamente con la audiencia, promoviendo valores positivos en la infancia como la amistad, la magia o el amor.

Además de en los show televisivos, Henson realizó con estos personajes varias películas para televisión y hasta ocho películas para la gran pantalla.

En el año 1996 y con la colaboración en la producción de los estudios Disney, los "muppets" fueron llevados al cine en una adaptación del clásico de Robert Louis Stevenson, "La Isla del Tesoro", titulada "Muppet Treasure Island" y dirigida por Brian Henson, el hijo de Jim Henson que se había hecho cargo de la serie a la muerte de su padre en 1990. Como era habitual en sus adaptaciones cinematográficas los papeles principales corrían a cargo de personajes reales, destacando en esta ocasión Tim Curry en el papel del pirata Long John Silver y los "muppets" que se hacían con los personajes secundarios aunque conseguían con su encanto llevarse casi siempre el protagonismo.


La película es una maravilla desde todos los puntos de vista, una adaptación infantil del clásico con un ritmo muy conseguido que respeta el espíritu de aventura original, que logra que ni nos demos cuenta de lo inverosimil que es ver a una rana capitaneando un barco, o un pirata de pata de palo con un crustáceo como mascota en vez de un loro. 

En resumen, una historia bien adaptada, con unos muñecos encantadores, buenos chistes, buenísimas canciones, un gran villano y sobre todo tremendamente divertida.

Para completar las cualidades de esta película, destaca de una manera muy sobresaliente su grandísima banda sonora.
Con una perfecta mezcla entre la música de Hans Zimmer y las canciones de Barry Mann y Cynthia Weil, la banda sonora para esta película se encuentra entre los grandes trabajos hechos para el cine de piratas.

Nos encontramos en esta banda sonora con el que seguramente sería el gran precedente y el germen de la música que años más tarde Zimmer usaría para la exitosa saga de "Piratas del Caribe"Zimmer aplicó contundentes y rítmicas melodías en las que empleó coros con un aire deliberadamente grandilocuente, adaptándose a la épica del relato.

Los siguientes son el tema musical principal con el que abre la película "Treasure Island" y la primera canción "Shiver My Timbers" que aparece a continuación todavía sobre los títulos de crédito con la participación de diversas y extrañas criaturas haciendo los coros. Una maravilla.



miércoles, 18 de enero de 2017

The Edge - JERRY GOLDSMITH

The Edge, titulada en España como "El Desafío" es una película del año 1997, dirigida por el neozelandés Lee Tamahori. Con un guión del afamado David Mamet, la historia es una mezcla de drama con tintes de thriller ambientado en un espacio natural salvaje, donde la lucha por la supervivencia es el eje principal de la historia.

El multimillonario e intelectual Charles Morse (Anthony Hopkins) viaja a Alaska junto a su joven esposa Mickey (Elle Mcpherson) una cotizada modelo y un famoso fotógrafo de moda Robert Green (Alec Baldwin), para realizar una sesión fotográfica. Cuando Charles y Robert se trasladan en avión, sufren un accidente y deben hacer un aterrizaje forzoso quedando perdidos en mitad de un boscoso, frío y hostil paraje.
Enfrentados por el amor de Mickey, ambos se enfrentarán también, no solo a los peligros de la naturaleza, sino también a su propia naturaleza humana, surgiendo las inseguridades, los celos y las traiciones. Y todo ello se complicará con la aparición de un peligro letal, un gigantesco oso devorador de hombres que les sigue sin descanso.

Con un punto de suspense, tensión y lucha por la supervivencia en plena naturaleza salvaje, grabada en unos escenarios naturales impresionantes, y unas excelentes interpretaciones de los dos protagonistas, la película se va desarrollando de una manera efectiva dejando algunos grandes momentos y una tensión narrativa bastante interesante. Una historia en la que queda claro que el verdadero horror no está en la naturaleza salvaje sino en el propio ser humano.
La vida en un ambiente salvaje demuestra que para cualquier hombre, la voluntad por la supervivencia está por encima de la clase social, la riqueza, la edad y los conocimientos que se tengan
Una película bien resuelta con un acabado de calidad y con un desenlace final bastante bueno.


La banda sonora de esta película cuenta con uno de los grandes trabajos del gran Jerry Goldsmith.
Una composición espectacular, que cuenta con uno de sus grandiosos temas musicales que refleja perfectamente el lado salvaje de la naturaleza. Un tema central épico, evocador y aventurero que se acopla con esas imágenes de los planos aéreos, mostrando la exhuberancia de las montañas nevadas.
Un trabajo que consigue ir más allá, lleno de inspiración, como solo sabe hacer uno de los más grandes compositores de la música para el cine, el maestro Jerry Goldsmith.


Al final de los títulos de crédito de la película, y un poco alejado del grandioso tema principal, aparece un tema musical titulado "The Edge" con una versión jazzística al piano que es una verdadera delicia, un regalo que cierra maravillosamente esta gran banda sonora.