domingo, 20 de noviembre de 2016

La Música de VLADIMIR COSMA (II) - La Boum / La Boum 2

En los años 80, el cine de temática adolescente tuvo un gran éxito entre ese mismo público, también adolescente, que fundamentalmente era el que llenaba las salas de cine de todos los países. 

En Francia uno de los mayores éxitos de este tipo de cine fue el estreno en el año 1980 de "La Boum" una comedia romántica juvenil dirigida por Claude Pinoteau, que supuso el debut en el cine de Sophie Marceau, y su descubrimiento como actriz infantil.
"La Boum" titulada en España "La Fiesta" cuenta el proceso de adaptación de Vic, una adolescente de 13 años, a su nueva realidad, que incluye la mudanza con su familia a París, la llegada a un nuevo instituto donde no conoce a nadie y la difícil relación que viven sus padres al borde de una ruptura matrimonial. Vic traba amistad con Penélope una compañera de clase y ambas anhelan encontrar el amor verdadero entre los chicos del instituto. Pero sus padres no la dejan ir a una gran fiesta donde acudirá Mathieu el chico que le gusta, aunque con la ayuda de su abuela al final podrá cumplir su sueño.
Como se puede ver, la historia es esa situación clásica que en todas partes y en todas las épocas han vivido los adolescentes en ese momento de sus vidas.

El éxito comercial, de "La Boum" motivó la producción dos años más tarde de una segunda parte "La Boum 2", titulada en España "Quince años recién cumplidos". Con una temática similar, Vic vuelve al instituto donde se vuelve a enamorar de otro compañero de clase. Esta vez sus padres ya han resuelto sus diferencias y su abuela también se ha vuelto a enamorar y está pensando en volver a casarse. La película volvió a conseguir un gran éxito y Sophie Marceau continuó su ascenso al estrellato consiguiendo el premio Cesar de la Academia del Cine Francés, a la actriz joven más prometedora.

En la banda sonora de ambas películas nos encontramos con una música muy acorde a la temática juvenil de la trama, donde tanto en los temas instrumentales como en las canciones que aparecen, abunda sobre todo el uso de música discotequera. 

Sin ser dos obras que en su conjunto nos dejen unas bandas sonoras de gran calidad, lo cierto es que Vladimir Cosma compone un tema principal para cada una de ellas, que tanto en sus versiones vocales como en las versiones instrumentales, son dos de sus melodías más maravillosas, y que contribuyeron en buena medida también al éxito de estas películas.

El tema principal de "La Boum" es la canción "Reality" interpretada por Richard Sanderson un discreto cantante de la época que con este tema consiguió el mayor éxito de su carrera. La canción es una suave balada con sonido de sintetizadores, que rápidamente se convirtió en un enorme éxito alcanzando los primeros puestos de las listas de todo el mundo. Con más de ocho millones de copias, esta canción es  uno de los sencillos más vendidos de todos los tiempos.

Para "La Boum 2", Cosma compone otra canción de éxito, "Your Eyes" interpretada en esta ocasión por el grupo juvenil británico de música pop, Cook Da Books, con la que obtuvieron también uno de sus mayores éxitos. Richard Sanderson aprovechando el éxito de su interpretación en "La Boum" también grabó una versión de esta canción que aparece en algunas ediciones de la banda sonora de "La Boum 2".



La calidad de estos dos bellísimos temas de Vladimir Cosma alcanza su mayor expresión en las versiones instrumentales que aparecen en sus bandas sonoras y que el propio compositor incluye habitualmente en sus conciertos en directo.


lunes, 31 de octubre de 2016

La Música de VLADIMIR COSMA (I) - Le Bal Des Casse-pieds / L´Aile Ou La Cuisse

Vladimir Cosma es uno de los grandes compositores de bandas sonoras de la cinematografía francesa, y subrayo lo de francesa porque Cosma es sin duda uno de los autores que más y mejor se identifica con el cine francés.

Con una prolífica filmografía que abarca más de 50 años de profesión, Vladimir Cosma es un músico de los grandes, un todo terreno que ha puesto su genialidad en cientos de películas, abarcando todos los géneros posibles tanto en grandes producciones como en películas más sencillas, muchas de ellas bastante desconocidas sobre todo fuera del mercado francés.

Afortunadamente su música ha trascendido más allá y los aficionados podemos disfrutar cada vez más y mejor de sus composiciones.
Algunas de ellas son las que me gustaría compartir, una música que va más allá de las propias películas a las que pertenece y que cuando se escucha sola o en sala de concierto no se puede más que caer rendido ante la maestría y la genialidad de un compositor extraordinario.

Poco puedo decir de las dos películas cuya música pongo hoy, dos comedias de reputados realizadores franceses, protagonizadas por algunos de los grandes interpretes franceses de este género, pero que destacan sobre todo por la la música compuesta por Vladimir Cosma.

Le Bal des Casse-pieds es un film dirigido por Yves Robert en el año 1992, protagonizada por Jean Rochefort y Miou-Miou. 
Desconozco si ha llegado a estrenarse en España pero su música es maravillosa. La bada sonora cuenta con un tema bellísimo con una espectacular base sinfónica en la que el autor introduce varios instrumentos solistas como la flauta, el violín y la guitarra para destacar la melodía principal. 
Un tema rítmico y divertido que desde los primero compases se mete en el cuerpo y con el que es imposible no mover los pies (el título parece irle al pelo a la música).




L'Aile Ou la Cuisse, es una película del año 1976 dirigida por Claude Zidi e interpretada por uno de los cómicos más grandes del cine francés, Louis de Funes. En España se estrenó con el título de "Muslo o pechuga" y en aquellos años era ese típico cine de carcajada para adolescentes que vista hoy día puede resultar algo decepcionante, algo muy normal que ha pasado con muchas películas en todas las épocas.
El tema principal empieza con un sonido muy de música clásica barroca, pasando inmediatamente a coger una base rítmica muy movida donde en este caso también toman el rimo de la melodía como solistas un coro de voces y una trompeta. Una música de comedia con una calidad indiscutible.





En el año 2013, Vladimir Cosma ofreció un concierto en uno de los templos del cine en Francia, el Grand Rex de París, el cine más grande de Europa, un edificio de los años 30 de estilo "art deco", que alberga una sala impresionante para proyecciones y conciertos y que forma parte del inventario de monumentos de la ciudad.

Entre los temas del programa se encontraban la música de "Le bal des casse-pieds" y de "L'aile ou la cuisse".


Una de las características de la música de Vladimir Cosma es la generosidad que tiene para dar ocasión de lucimiento a los instrumentos solistas y a sus buenos interpretes.

En esta ocasión y para estos dos temas, Cosma dirigiendo a la Grand Orchestre Philharmonique, se acompaña de Marius Preda con el címbalo (un instrumento de cuerda de origen gitano muy utilizado en Hungría el país de nacimiento del compositor), Dimitri Smirnov al violín, Emil Bizga a la trompeta y Greg Zlap con la harmónica.
Es impresionante el duelo interpretativo de estos geniales instrumentistas con la complicidad del propio compositor dirigiendo la orquesta, que nos dejan para el deleite de los oídos y también de la vista, unos de esos momentos sublimes que pocas veces se pueden vivir en un escenario tan majestuoso como este. 
Como decía antes, esta música se mete en el cuerpo, como se puede apreciar tanto en los músicos de la orquesta, los instrumentistas solistas y el propio compositor, y con ese ritmo no se puede parar. 
Una auténtica pasada.




miércoles, 12 de octubre de 2016

Juego de Tronos (Temporada 6) - RAMIN DJWADI

Hace unos meses comentaba en una de las entradas del blog, Las Series de TV y su Música (III) - Juego de Tronos, el impacto y la fuerza que había tenido la música compuesta por Ramin Djawadi para las cinco temporadas que había tenido este fenómeno televisivo hasta ese momento.

Partiendo de una melodía principal que aparece en la cabecera de cada capítulo, que se ha convertido en todo un éxito y que ha alcanzado un alto grado de popularidad, lo cierto es que el conjunto de las bandas sonoras que han aparecido para cada temporada han ido mejorando y confirmando el buen hacer de un joven compositor muy a tener en cuenta, un aventajado alumno de la factoría de jóvenes músicos amparados por el gran Hans Zimmer.

El estreno de la sexta temporada de la serie que a nivel televisivo está alcanzado unas cotas de calidad y seguimiento por parte de un público totalmente entregado como nunca ha ocurrido el el mundo de las series de televisión, se ha visto complementado en el apartado musical con una banda sonora excelente, la mejor sin duda de todas las temporadas. Pero es que sin desmerecer para nada la música de las anteriores temporadas, nos encontramos con una obra magnífica, genial en su conjunto y que va más allá de su buenísima y pegadiza melodía principal.

Ramin Djawadi ha compuesto para los grandes y espectaculares momentos que ha tenido la serie en sus diferentes capítulos, una serie de nuevas melodías que han conseguido dar mayor grandeza a las imágenes, consiguiendo lo que es el principal valor de una buena banda sonora: impactar de una manera que queden grabadas las escenas y la música que las acompaña.

Escenas como la siguiente, es el mejor ejemplo de ello:


Poco más se puede decir de la serie, a la que parece esperan todavía un par de temporadas, para deleite de su legión de seguidores, pero hay una cosa que está clara, Ramin Djawadi se ha puesto a sí mismo un listón muy alto, aunque sus seguidores que también somos muchos, nos intriga y nos apasiona pensar en las notas musicales que estarán rondando por su cabeza.

Títulos como los de los siguientes cortes de la banda sonora, "Blood of my blood", "Winter Has Come" o "The Winds of Winter", son tremendamente representativos y significativos para los que somos más que seguidores de esta gran serie y de su música, y suenan así:


martes, 20 de septiembre de 2016

La Música en el Cine de Edwige Fenech (II) - LA COMEDIA EROTICA

En las sesiones dobles de los cines en los años 70, las películas italianas de géneros como el spaguetti-western, el péplum, el giallo, y la comedia, copaban las carteleras de una manera muy significativa. Ante un público ávido de un cine de entretenimiento sin muchas pretensiones, este tipo de cine supo hacerse su hueco y el fenómeno como tal forma parte sin duda de la historia del cine moderno.

Dentro de la comedia y como un subgénero destacado está la "comedia erótica", un tipo de cine que surge en un momento en el que entre los cambios sociales que se produjeron en esa década, la denominada "revolución sexual" acabó con la censura que por causas morales se imponía en el cine desde su invención. Si bien es cierto que el cine también desde sus principios generó en todas sus épocas películas "eróticas", éstas siempre habían permanecido en la marginalidad y es a partir de los años 70 y sobre todo en la cinematografía italiana en esa fusión con la comedia, cuando el erotismo se integra en el cine comercial adquiriendo una gran popularidad. 
Y es así como en muchas ocasiones de una manera muy burda, la desnudez femenina de unas espectaculares actrices, mezclada con gag de humor de no siempre muy buen gusto, triunfó de una manera sorprendente entre el público de la época.

Entre ese grupo de espectaculares actrices brilló como ninguna Edwige Fenech.

Sin duda Edwige Fenech es una de las "maggioratas"  del cine italiano de los años 70, una de esas actrices que se impusieron en las pantallas de cine por su exhuberancia física, quizás con menos calidad interpretativa que las consideradas las más grandes como Gina Lollobrígida, Sofía Loren o Silvana Mangano, pero que cumplieron a la perfección en el genero de la "comedia erótica italiana".

Centrándonos en la música cinematográfica de este genero, también hay que destacar que los grandes maestros italianos de la banda sonora, compusieron bellísimas melodías para acompañar las escenas en las que estas impresionantes actrices mostraban esa desbordante sensualidad que las caracterizaba, consiguiendo en muchos de los casos aportar una dosis de calidad a estas películas, al menos en la parte musical.

LA COMEDIA EROTICA

"Il Ladrone" (1980), titulada en España "El buen ladrón", es una película dirigida por Paquale Festa Campanile y protagonizada por Enrico Montesano. Ambientada en Galilea en la época de Jesús de Nazaret, Caleb es un mago y ladrón de poca monta envuelto en miserables fechorías entre prostitutas, comerciantes, fariseos y romanos. En sus andanzas coincide con Jesús, al que sigue e intenta descubrir, que trucos hace para transformar el agua en vino y multiplicar los panes y los peces, pensando que ha encontrado a un competidor más hábil que él. Cuando al final decide abandonar su vida de vagabundo y se une a Deborah, una prostituta bendecida por Jesús, para formar un hogar, es detenido por un antiguo delito y condenado a ser crucificado junto a Cristo.

La banda sonora es del maestro Ennio Morricone, un trabajo magnífico donde junto a un tema central con tono de comedia, aparecen algunos temas melódicos de una gran belleza.




"Grazie... Nonna" (1975), traducida como "Gracias... abuelita", dirigido por Marino Girolami es uno de estos clásicos de la comedia italiana. Cuando un telegrama llega a casa de los Persichetti avisando de la llegada de la segunda esposa del abuelo fallecido, su hijo y sus dos nietos acuden al aeropuerto esperando encontrar a la abuelita, quedando atónitos al verla llegar. No es para menos cuando quien aparece es una despampanante y encantadora Edwige Fenech. 

Con música de Enrico Simonetti, nos encontramos con uno de esos temas alegres y movidos muy de los años 70, con una divertida base rítmica y un buen arreglo orquestal.





"Quel Gran Pezzo Dell'Ubalda Tutta Nuda E Tutta Calda" (1972), traducida en español como "La pícara y ardiente Ubalda", es otro clásico del género y más concretamente de lo que se denominó "decamerótico", término utilizado para agrupar una serie de películas italianas con fondo erótico ambientadas en la época medieval con referencias al clásico de la literatura "El Decamerón". 
Dirigida por Mariano Laurenti, el título lo dice todo y nos podemos hacer una idea quien es Ubalda.

Obviando la calidad y argumento de la película, nos encontramos con otra buenísima banda sonora de otro de los grandes de la música cinematográfica italiana, Bruno Nicolai. Una música magnífica que solo por su existencia vale la pena el haber rodado películas como esta, como se puede apreciar en este tema que cuenta con la participación del coro "I Cantori Moderni di Alessandro Alessandroni" omnipresente en muchas de las mejores bandas sonoras italianas de la época.





Estos son solo tres ejemplos de las películas de este género que Edwige Fenech ha dejado para el disfrute de una actriz bellísima con un cuerpo espectacular, que triunfó en una época en la que el cine era así.

miércoles, 18 de mayo de 2016

La Música en el Cine de Edwige Fenech (I) - EL "GIALLO"

Una parte del cine italiano de entretenimiento de lo que se podría considerar serie "B", que se hizo sobre todo en la década de los 70, creo que contiene dos características muy significativas. Por una parte una colección de magníficas bandas sonoras de los grandes maestros italianos de la música para el cine y por otra el haber contado en alguna de esas películas con la impresionante Edwige Fenech.

Aprovechando esta coincidencia, me gustaría hacer un repaso por algunas películas en las que intervino, la que algunos consideramos uno de los grandes mitos eróticos de la historia del cine italiano.

Y es que Edwige Fenech sin ser una gran actriz, ni participar en ninguna película que haya pasado a los anales del cine, tuvo la habilidad de enamorar a un público (ciertamente, solo masculino) que en esa época fue consumidor de un cine sin más pretensiones, en los que coincidía una cara bonita, un cuerpazo espectacular y unas situaciones cómicas o de terror que vistas hoy resultan bastante absurdas y muy burdas, pero que en aquel momento causaban auténtico furor.


Dentro de este cine de serie B, surgen dos subgéneros en los que Edwige Fenech tuvo una participación principal, el "giallo" o cine de intriga criminal erótico y la "comedia erótica". En ambos casos ella encarnó el término erótico en todo su esplendor y su sola presencia ya hace interesante cualquiera de estas películas.

EL "GIALLO"




Dentro del "giallo" (amarillo en italiano y que hace referencia al color de las cubiertas de unas novelas policiacas baratas editadas en los años 30 de las que estas películas tomaron muchas de sus referencias) Edwige Fenech interpretó algunas de las más famosas películas de este género, que al margen de su mayor o menor calidad cinematográfica, si es incuestionable que contienen unas maravillosas bandas sonoras como los tres ejemplos que comento a continuación:



"Lo Strano Vizio della Signora Wardh" (La Perversa Señora Wardh) (1970), fue la primera incursión en el género de Sergio Martino, director que sería uno de los principales representantes del "giallo". El argumento gira entorno a una historia de intriga criminal, salpicada de alto contenido erótico que hoy día parece risible, pero que en aquella época encarnado en una belleza como Edwige Fenech, era lo más. 
La señor Wardh del título, es perseguida por un asesino psicópata por las calles de Venecia, en una trama en la que se ve envueltos como sospechosos, su ex marido, su ex amante y su nuevo amante. En resumen un film entretenido que es un buen ejemplo del género.



La banda sonora es obra de Nora Orlandi, una compositora italiana con una escasa pero muy interesante obra, que hizo en esta película uno de sus mejores trabajos. La bellísima melodía principal que se repite en varios estilos y a diferentes ritmos, es una música creada y dedicada para su protagonista y así el nombre "Edwige" aparece en algunos de los cortes de la banda sonora, como este "Slow with Edwige":





"Il Tuo Vizio E Una Stanzia Chiusa E Solo Io Ne Ho La Chiave" (Vicios Perversos) (1972), es también obra de Sergio Martino, que en esta ocasión adapta "El gato negro" un relato de Edgar Allan Poe, en donde un escritor alcohólico en crisis creativa y su mujer a la que maltrata continuamente, se ven envueltos en una serie de asesinatos de mujeres cercanas a él. En esta ocasión la historia resulta algo menos efectiva pero contiene todos los clichés del género y como no, Edwige Fenech aparece bellísima mostrando su mejor faceta erótica.


En esta ocasión la banda sonora es del maestro Bruno Nicolai, que nos deja una obra genial, que resulta una delicia con ese sonido de música barroca tan característico suyo:





"Perché Quelle Strane Gocce Di Sangue Sul Corpo de Jennifer?" (Las Lágrimas de Jennifer) (1972) es obra de Giuliano Carnimeo que firmaba sus películas habitualmente con el seudónimo de Anthony Ascott, un director especializado en "spaghetti western", que en esta ocasión resuelve notablemente un giallo que vuelve a contar con la interpretación de lujo de la actriz. En ella Jennifer, una modelo de turbio pasado, comienza a ser acosada por un misterioso asesino, tras ocurrir varios asesinatos en un edificio de apartamentos donde vive.
Un competente thriller, que no aburre y que ofrece una abundante carga de violencia y sexo para satisfacer a los más ardientes fans de este género.

La banda sonora es obra también de Bruno Nicolai, en otro de sus geniales trabajos que mezcla la música suave y el sonido del thriller con bellísimas melodías como esta para acompañar las secuencias de una Edwige Fenech maravillosa:





Este último video es un perfecto resumen de lo que la actriz aportó al giallo, donde se aprecia a una increible, sexy y elegante Edwige Fenech en todo su esplendor.

domingo, 24 de abril de 2016

La Teoría del Todo - JÓHANN JÓHANNSSON

De un personaje como Stephen Hawking era indudable que el cine le dedicara en cualquier momento un merecido biopic. Una de las mentes más impresionantes que ha dado la humanidad, por sí solo y por los logros científicos a los que han contribuido sus teorías sobre el universo lo hacen merecedor de una recreación de su vida, pero si además a ello se une, su penosa enfermedad y la dramática historia de amor con su primera esposa, la cosa tiene un especial interés cinematográfico.

Basándose especialmente en esta parte de su vida, "La Teoría del Todo" dirigida por James Marsh, desarrolla el libro de memorias de Jane Hawking, desde que se conocieron en la universidad a mediados de los sesenta hasta su separación.
Una historia marcada por la mirada de Jane, sobre una relación que fue poco a poco transformándose y que a medida que Stephen fue deteriorándose físicamente y su fama académica encumbrándolo a lo más alto, surgieron cosas que pusieron a prueba su relación y alteraron para siempre la vida de ambos.

La "Teoría del Todo" nos mete de lleno en la vida privada de Stephen Hawking, en sus relaciones personales y su enfermedad, más que en la grandeza de ese pensamiento que ha revolucionado la ciencia actual. La película en el fondo lo que quiere es acercarnos más a la persona, no al astrofísico y es aquí donde entra el melodrama con toda su fuerza, consiguiendo una obra intima y conmovedora, rodada con extrema elegancia.

La interpretación de sus dos protagonistas, Eddie Redmayne como Hawking y Felicity Jones como Jane es más que notable, con un gran duelo interpretativo en el que la actriz consigue tomar las riendas de la película en una igualada pugna con la magnífica transformación del actor para conseguir reflejar al deterioro físico del personaje. 
Es en el trabajo de ambos donde reside la verdadera fuerza de esta gran historia de amor.

Con un buen número de nominaciones y galardones en la mayoría de grandes premios y festivales cinematográficos, en los Oscar del año 2015, la película optó a cinco de ellos consiguiéndolo como no para Eddie Redmayne como mejor actor, confirmando como ya viene siendo habitual, el gusto de los miembros de la academia por las interpretaciones de personajes que consiguen superar su discapacidad.
El propio Hawking en un pase privado de la película, elogió con entusiasmo el impactante trabajo de Eddie Redmaine. De hecho el astrofísico no pudo contener las lágrimas y confesó que en algunos momentos se vio a si mismo, asegurando que la película retrata de manera honesta su matrimonio con Jane y su lucha para sacar a delante a sus hijos a pesar de su discapacidad.

En resumen, una estimulante y agridulce historia de amor, tratada con muy buen gusto que intenta ir más allá de un simple biopic al uso.

Entre los muchos logros de la película, la música compuesta por Jóhann Jóhannsson ha conseguido grandes alabanzas entre la crítica y nos presenta una banda sonora completa y de una gran belleza. 
La partitura del compositor islandés, innegablemente deja una muy marcada huella en la película, lo que le ha valido ganar el Globo de Oro a la mejor banda sonora original y competir muy dignamente con su nominación en los Oscar frente al gran Alexandre Desplat que fue el ganador con "El Gran Hotel Budapest" (en el que no es uno de sus mejores trabajos para mi gusto).
Con este trabajo Jóhannsson ha conseguido consolidar su faceta de compositor cinematográfico y se revela como un músico muy a tener en cuenta.
Una música que al igual que la película consigue ser elegante, arrebatadora y tremendamente conmovedora. Y como muestra los siguientes tres temas, el tema de introducción "Cambridge 1963", el tema de amor "The Wedding" y el tema final "Epilogue", fragmentos que no solo embellecen las imágenes de esta película sino que reflejan la esencia de un genio como Stephen Hawking y de la belleza que nos quiere transmitir con su idea del universo.




domingo, 27 de marzo de 2016

Las Series de TV y Su Música (V) - The Knick (CLIFF MARTINEZ)

En el mundo de las series de TV, la medicina se ha convertido en un genero televisivo propio. A principio de los 90, el talento de Michael Chrichton en el guión y el de Steven Spielberg en la producción nos dejaron durante más de una década una de las series más populares que ha dado el medio televisivo, ER (Urgencias), que sería la base de muchas de las actuales series sobre este género como "Anatomía de Grey" o "House" por citar dos de las de mayor éxito.
El trabajo de los profesionales de la medicina para hacer frente a un sinfín de casos y enfermedades raras, la tensión de las salas de urgencias donde a cada momento se presentan situaciones críticas y de gran tensión, y la vida personal y relaciones de los médicos entre ellos y con los pacientes, todo ello a un ritmo frenético, conforman el cocktel perfecto de este tipo de melodramas televisivos.

Dentro de este panorama, es muy destacable una de las series más originales e impactantes del panorama televisivo actual, "The Knick".

Ambientada en un hospital de Nueva York a principios del año 1900, su protagonista el prestigioso cirujano John Tackery, con una secreta adicción a la cocaína, lidera un equipo de médicos cuyas técnicas y maneras de afrontar los avances científicos de su profesión, a veces chocará con la ética y la moral de la época.
La serie se mueve en esa delgada línea entre la medicina y la carnicería, con toda la crudeza que los profesionales de la época tuvieron que enfrentarse a un cuerpo abierto en una mesa de operaciones, contando con los escasos medios y material de los que disponían. Una época en la que todavía no habían sido descubiertos los antibióticos y donde la medicina, con profesionales voluntariosos e innovadores, tenía las más altas tasas de mortalidad.

Y así se demuestra en la escena con la que se abre el primer capítulo de la primera temporada, con el equipo médico haciendo frente a una cesárea en una de esos momentos no aptos para estómagos sensibles, donde la sangre y las manos ensangrentadas del cirujano se convierten en los verdaderos protagonistas. 



La serie ha supuesto la incursión en el medio televisivo del afamado director Steven Soderberg, involucrado completamente en la dirección, la fotografía y el montaje, y cuya experiencia cinematográfica y saber hacer aportan ese extra que toda buena serie necesita.
En cuanto al reparto también es destacable el papel protagonista resuelto magistralmente por Clive Owen, dando vida a un personaje que a pesar de ser un adicto a las drogas, arrogante y racista, resulta brillante y cautivador. Uno de esos personajes llamados a convertirse en uno de los grandes antihéroes de la televisión.

Una serie inusual, impecablemente ambientada en el Nueva York de principios del siglo XX, que resulta fascinante y que revisa ese lado oscuro de una época importante pero a menudo tan ignorada de la historia de la medicina.

Igualmente innovadora y sorprendente resulta la banda sonora compuesta para la serie por Cliff Martínez, exbaterista del grupo Red Hot Chili Pepers y colaborador habitual del cine de Soderberg, que aporta de manera bastante arriesgada una música de sonidos electrónicos que a priori puede parecer impropia para la época en la que está ambientada la acción. Una apuesta personal de Soderberg que propuso crear una ambientación de época perfecta para todo, excepto para la música, pidiendo a Cliff Martínez una música moderna y electrónica. El resultado es perfecto, ya que el compositor capta perfectamente la tensión y el dramatismo presente en todo momento, y en la que el pulso de la música electrónica emula un sonido tan básico en un quirófano como es el latir de un corazón.  
Y aunque efectivamente es una música que funciona mejor con las imágenes, el tema principal "Son Of Placenta Previa" resulta impactante e hipnotizante y es el tema musical perfecto y característico que toda gran serie debe tener.


El siguiente tema es "If Anyman Thirst", uno de los más representativos de la reciente banda sonora compuesta para la segunda temporada de la serie:


A pesar de ser una composición enteramente de música electrónica, en el pasado Film Music Festival de Cracovia 2015, se tuvo la ocasión de escuchar en uno de los conciertos ofrecidos, una versión orquestal de la música de la serie, que resulta al menos bastante interesante. Una agradable curiosidad:

domingo, 7 de febrero de 2016

La Mejor Oferta - ENNIO MORRICONE

"La Mejor Oferta" quizás sea la película más sorprendente hasta la fecha de Giuseppe Tornatore. Una obra inteligente y ambiciosa que se aparta un poco de ese cine tan arraigado a lo italiano, apostando en esta ocasión por una ambientación más internacional.
"La Mejor Oferta", como es habitual también en el cine de Tornatore es un homenaje al propio cine. Una historia cargada de referencias cinematográficas, que comienza como un drama con tintes románticos que muy hábilmente va girando hacia una apasionante thriller de intriga, en lo que algunos han visto ese toque al estilo Hitchcock o De Palma. 

Tornatore consigue meternos en esta historia donde nadie es quien parece ser, rodada en unos escenarios sin concretar de Italia, que nunca se nombran, pero con unos personajes que hablan inglés en todo momento, llevando al espectador a ese universo imaginario suyo sin despertar la más mínima sospecha.

Virgild Oldman (Geoffrey Rush) es un experto en arte y afamado agente de subastas con gran prestigio en la profesión. Un día recibe la llamada de una misteriosa joven, Claire Ibbetson (Sylvia Hoeks), que desea contratar sus servicios para subastar los bienes de la mansión familiar que ha recibido como herencia a la muerte de sus padres. Claire sufre de agorafobia por lo que nunca sale de la casa ni se relaciona directamente con nadie. La relación profesional entre ambos cambiará totalmente la ordenada vida de Virgild, surgiendo una inusual historia de amor que terminará con un sorprendente desenlace.
Ambos protagonistas comparten una misma forma de relacionarse con el mundo que les rodea, y tras conocerse comprenderán que son dos seres que innegablemente se necesitan. Virgild es un hombre culto, refinado y sofisticado que es un auténtico autista emocional, que ha renunciado a su vida por el arte, que no ha tenido nunca ninguna relación con una mujer pero que siente reverencia por la belleza femenina que plasma en su magnífica colección de retratos femeninos de todas las épocas. Conocer a ese alter ego que es Claire hará que por fin plasme sobre una mujer real sus verdaderos sentimientos. 

La interpretación de Geoffrey Rush es inolvidable, cargada de matices que se muestran en innumerables planos de su rostro, que expresan en todo momento la evolución que sufre el personaje, desde ese hombre adusto y malhumorado que aparece al comienzo de la película, hasta ese hombre enamorado y finalmente destrozado sentimentalmente.



Una película apasionante llena de secuencias memorables y que sobre todo cumple con una de las máximas del cine, que es entretener y emocionar.

Como es habitual Tornatore vuelve a contar con la música de Ennio Morricone, con el que forman uno de esos tandem perfectos entre director y compositor cinematográfico. 

Es increíble como Morricone a sus ochenta y tantos años todavía se atreve a innovar, creando una música discreta pero que cumple a la perfección con la mezcla de drama romántico e intriga que tiene esta película. Una música que escuchada sola puede quedar algo desdibujada, pero que encaja a la perfección con las imágenes de la película, creando esa magia que ya es habitual en el cine que han hecho juntos.

Magnífico el tema principal cargado de ese romanticismo tan característico suyo que resulta conmovedor:



Impresionante también el momento musical que acompaña la escena en la que el protagonista contempla su particular colección de arte. Otro de esos momentos mágicos tanto del cine de Tornatore como del maestro Morricone:



Y por ultimo la escena final, una genialidad para ver y escuchar sin parar:

sábado, 23 de enero de 2016

Anónimo Veneciano - STELVIO CIPRIANI

"Anónimo Veneciano" es una película que reúne esa mezcla perfecta entre cine y música de cine. Una película en la que la música es un personaje más. Un triángulo perfecto formado por una gran historia de amor, la ciudad de Venecia y la inolvidable música del maestro Stelvio Cipriani, tres cosas que personalmente me apasionan.

Una película que se ha convertido en todo un clásico del melodrama romántico de los años 70, una historia de amor inolvidable que a pesar de los años transcurridos no ha perdido su encanto y que siempre vale la pena volver a recordar. 


Anónimo Veneciano rodada en el año 1970, es la ópera prima como director de Enrico María Salerno uno de los mejores actores de teatro italianos de la posguerra que desarrolló su carrera con gran éxito tanto en teatro como en el cine y la televisión, así como un gran actor de doblaje.

La historia narra el encuentro en Venecia de Enrico (Tony Musante) un músico de gran talento que toca el oboe en la orquesta del Teatro La Fenice y de Valeria (Florinda Bolkan) su exmujer. Años atrás ambos se conocieron y se enamoraron apasionadamente, se casaron, tuvieron un hijo pero se separaron tres años después. Paseando por una Venecia que arrastra ese eterno hundimiento, ambos recordarán también el hundimiento de su historia de amor.


Con el fondo de esos canales y calles solitarias y frías de una ciudad que poco a poco se muere, aflorarán de nuevo sus sentimientos de una manera descarnada, intentando aferrarse al amor que los unió en el pasado, aunque saben que su relación está abocada al igual que la propia Venecia a una muerte segura, lenta y agónica.

El poder de fascinación de una ciudad como Venecia que invade a todo aquel que la visita, ejerce un papel fundamental  y es el complemento perfecto de esta triste y melancólica historia de amor.


Y como otro pilar fundamental de la película está la bellísima música compuesta por Stelvio Cipriani, uno de los grandes compositores cinematográficos italianos, que creó una melodía que es todo un clásico de la banda sonora que permanecerá ligada por siempre al romanticismo de una ciudad como Venecia.




La banda sonora cuenta también con un fragmento musical de música barroca que forma parte de la propia historia de la película. Enrico está preparando la grabación de un concierto para oboe y orquesta de Alessandro Marcelo, cuyo adagio, una pieza de gran belleza melódica, aparece en una de las principales escenas de la película.


lunes, 7 de diciembre de 2015

Impacto (Blow Out) - PINO DONAGGIO

Si hay un cine en el que la influencia de Alfred Hitchcock sea más que destacable, ese es sin duda el cine de Brian De Palma. Y aunque las comparaciones "son odiosas" y la genialidad del maestro del suspense es prácticamente inalcanzable, lo cierto es que el resultado final de De Palma en algunas de sus obras es al menos bastante aceptable y siempre ha demostrado un gran dominio del oficio.

Entre las películas que De Palma rodó en la década de los 80, uno de los mejores momentos de su carrera, nos encontramos con un film que aunque podría calificarse como menor reúne mucho de lo que es la esencia de su cine.
Esta película es "Impacto" (Blow Out) rodada en el año 1981, justo un año después de la que ha sido una de sus obras más importante y de más éxito, "Vestida para Matar". De Palma se embarcó en este proyecto con total libertad de movimientos y de una manera muy personal, utilizando un guión propio. Y aunque la película se rodó con un gran presupuesto y tuvo un gran lanzamiento, desafortunadamente acabó siendo un gran fracaso de taquilla.

El punto de partida de esta historia de intriga, es una conspiración para asesinar a un político, que el propio director admitió que tenía cierta similitud con el suceso que envolvió al senador Ted Kennedy.
El protagonista es un ingeniero de sonido de películas de bajo presupuesto, que una noche en la que está grabando efectos sonoros en exteriores, graba lo que parece ser un accidente de un coche en la que viaja una pareja que se precipita a un rio. A pesar de sus esfuerzos solo puede salvar a la mujer. El acompañante un político candidato a la presidencia del gobierno muere y tras revisar las cintas de la grabación empieza a sospechar que haya sido un asesinato. 
Para el papel protagonista De Palma eligió acertadamente a John Travolta en el que algunos consideran que es uno de sus mejores trabajos, y a Nancy Allen, ex esposa del director para el papel protagonista femenino.

"Impacto" acaba convirtiéndose en un puro ejercicio de estilo, plagada de las obsesiones, las influencias y la estética del cine de Hitchcock, y con el paso de los años ha encontrado un mejor lugar entre las cintas de intriga y como una de las mejores películas del director. Una película que sirvió como inspiración a muchos cineastas posteriores, de las que el mismo Tarantino ha dicho que es una de sus tres películas favoritas.

Sin duda una cinta que vale la pena recordar.

Para la banda sonora de la película De Palma contó con uno de sus músicos de confianza, el italiano Pino Donaggio, que también había compuesto la exitosa música de "Vestida para Matar". Donaggio un cantante pop de los años 60 de bastante éxito, evolucionó muy favorablemente hacia el mundo de la banda sonora, donde sorprendentemente se ha desenvuelto con gran habilidad.

Películas como "Impacto" sostienen parte de sus aciertos en la magnífica música de Pino Donaggio, con temas melódicos y música de cuerdas rítmico para las escenas de suspense. Una música que lo acercaba al estilo del gran Bernard Herrmann, que había compuesto las grandes partituras del cine del maestro del suspense. 

Y como muestra el tema final de "Impacto", una bellísima melodía de carácter romántico y sensual y el tema "Sally and Jack" la misma melodía al piano que resultan verdaderamente maravillosos: