miércoles, 26 de diciembre de 2012

El Tango en el Cine (IV) (Oriente) - INDOCHINA / THE INNOCENT MAN / A LOVE TO KILL

En esta cuarta entrega sobre el tango en el cine, quiero comentar tres ejemplos de esta música en el cine ambientado o hecho directamente en países orientales. Por un lado, una afamada película francesa cuya trama se desarrolla en el sudeste asiático, y dos curiosos ejemplos de dos exitosas series televisivas coreanas que cuentan en sus bandas sonoras con dos maravillosos temas de tango.

"Indochina" es un film francés del año 1992, dirigido por Regis Wargnier, un drama romántico cuyo argumento nos traslada a los años 30  en Indochina y la revolución comunista que dio lugar al final del colonialismo francés sobre esta zona de Asia y al nacimiento del Vietnam. Eliane (Catherine Deneuve) es una rica aristócrata de ascendencia francesa propietaria de una enorme plantación de caucho que tiene dos grandes pasiones, su hija, una princesa local a la que adoptó tras la muerte de sus padres y su pais, Indochina. Pero la vida de ambas mujeres se verá truncada cuando aparezca un joven militar de la que ambas se enamoran, todo ello con el telón de fondo de los cambios que suceden en el pais con el levantamiento del pueblo contra los invasores occidentales.
La película tuvo un gran éxito tanto de crítica como de público, obteniendo el oscar a la mejor película de habla no inglesa y un buen número de premios internacionales. Uno de esos films grandiosos con un elaborado guión, una ambientación magnífica, un bella fotografía y una maravillosa música.
La banda sonora de Patrick Doyle, es una obra de un extraordinario clasicismo, donde se funden perfectamente la nostalgia, el romance y el drama. Una obra tremendamente elegante, donde destaca el tema "Tango", una melodía de tango clásica muy típica de la música que solían utilizar las orquestas en las fiestas aristocráticas de esa época.



Al igual que ocurre en muchos países del mundo, es destacable el tremendo auge y seguimiento que tienen las series de televisión en Corea. En la mayoría de los casos son dramas románticos juveniles sencillos (al estilo de las afamadas teleseries sudamericanas)  con un carácter muy localista, pero que en fondo tratan temas universales con el trasfondo de la cultura oriental. Aunque son series muy restringidas al mercado asiático se puede encontrar bastante información en la red y sus bandas sonoras son ampliamente difundidas en canales de video, como youtube.
"The Innocent Man" es un melodrama romántico del año 2012, donde un joven estudiante de medicina muy inocente, enamorado ciegamente de su novia, es traicionado por ella incriminándolo en un asesinato y abandonándolo para casarse con otro. Tras esta dura decepción y lleno de rabia y de dolor, se convertirá en un hombre frio y despiadado y diseñará un elaborado plan para llevar a cabo su venganza. 
La banda sonora es magnífica y contiene un tango clásico al más puro estilo Piazzolla titulado "Nice Guy" (Un hombre bueno).




"A Love To Kill", es otro drama romántico del año 2005. Una típica historia del hombre que se enamora de una mujer a la cual no debe amar, un amor prohibido por una tragedia ocurrida entre esa mujer y su hermano. En esta ocasión también la banda sonora de la serie contiene un tema de tango titulado "Gloomy Tango" que es otra maravilla.

sábado, 15 de diciembre de 2012

El Tango en el Cine (III) - (El baile) - UNA FAMILIA CON CLASE (EASY VIRTUE) / DEJATE LLEVAR (TAK THE LEAD) / ¿BAILAMOS? (SHALL WE DANCE)

Mi propuesta para hoy, sobre el tango en el cine, se basa en tres películas que contienen unas extraordinarias escenas de baile de tango.

La primera pertenece a la película "Una familia con clase" ("Easy virtue"), una comedia romántica inglesa del año 2008, dirigida por Stephan Elliot. La película está basada en una obra teatral de Noel Coward que ya había sido llevada al cine en el año 1928 nada menos que por Alfred Hitchcock. La historia ambientada en los años 20, nos presenta a John Wittaker (Sean Barnes) un joven inglés de buena familia, que se enamora y se casa impulsivamente con Larita (Jessica Biel) una joven norteamericana sexy y en apariencia superficial. A su regreso a Inglaterra a la casa familiar Larita encontrará un gran rechazo por parte de la madre de John (Kristin Scott Thomas) que le hará la vida imposible a pesar de los esfuerzos de Larita por encajar en la familia. Irremediablemente Larita irá perdiendo el favor de su propio esposo, aunque encontrará el apoyo de su suegro (Colin Firth), personaje con el que tiene en común el rechazo a la hipocresía que rodea a su familia.
La película es una crítica mordaz a la alta sociedad de la época y tiene algunos momentos típicos de la alta comedia inglesa, basándose en el ingenio y la acidez de sus diálogos y en un magnífico reparto y ambientación.
La escena del tango del siguiente video, con música de Marius de Vries, autor de la banda sonora, muestra a la protagonista que entra en el salón de baile y solicita a la orquesta un tango para bailar con su esposo, pero este la rechaza ante la mirada inquisidora de su madre y de todos los invitados. Larita, bellísima, enfundada en un sensual vestido, reta a todos con su indiferencia y desafiante empieza a moverse al ritmo del tango, apareciendo entonces su suegro para salvar la situación, bailando con ella de una manera que dejará a todos con la boca abierta.


La segunda película es "Déjate llevar" ("Take the lead") (2006), una película basada en un hecho real, la historia de Pierre Dulaine (Antonio Banderas) un profesor de baile que ofrecía clases a los alumnos más conflictivos de los institutos de Nueva York creando ese aliciente necesario en sus vidas del que la mayoría de estos jóvenes carecía. La película que al final se pierde más en las secuencias de baile, no llega a ahondar lo suficiente en los personajes y su problemática, aunque resulta al menos entretenida. Sin llegar a la calidad que han tenido otras grandes películas del género juvenil-musical tipo "Fama", o a los grandes dramas sobre alumnos conflictivos tipo "Rebelión en las aulas", si encontramos al menos una interpretación muy aceptable de Antonio Banderas creando un personaje elegante, simpático y encantador como el que la historia requiere.
Dentro del abanico de bailes clásicos que se desarrollan durante todo el metraje, la escena del baile del tango en compañía de la bailarina profesional Katya Virshilas, es impresionante. Una escena que consigue llamar la atención al espectador tanto o más como lo hace a esos primeros alumnos que acuden a la primera clase del profesor Dulaine. Un baile que transmite toda la sensualidad y pasión que tiene de por sí el tango. La música de la escena es el tema de tango moderno "Pasion de arrabal" de Gotan Project, uno de los grupos más importantes del denominado tango electrónico.




Y por último la tercera película es "Shall we dance" ("¿Bailamos?"), remake americano del año 2004 del exitoso film japonés del mismo título que como suele ser habitual, sin alcanzar la calidad del original si ha llegado a eclipsarlo de alguna manera. Unas grandes estrellas internacionales, una historia dramática con pinceladas románticas y de comedia y unas elegantes escenas de bailes de salón, consiguen sin más pretensiones hacer pasar un buen rato al espectador. John Clarck (Richard Gere) un respetable abogado adicto al trabajo, pero con un fuerte vacío interior, siente un día la necesidad de acudir a una academia de baile frente a la que pasa todos los días y se inscribe en secreto en un curso de bailes de salón. Allí conocerá a un variopinto grupo de alumnos como él y a una enigmática y melancólica profesora (Jennifer López) que será fundamental en su vuelta a la estabilidad. Mientras tanto su esposa (Susan Sarandon) sospechando que está siendo engañada, asistirá gratamente aunque con gran extrañeza a la transformación de su marido en una mejor persona. Los protagonistas están bastante correctos, aunque cabe destacar el buen elenco de personajes secundarios y sobre todo a Stanley Tucci como uno de los alumnos del grupo, que se transforma de una manera espectacular convirtiéndose en sus salidas a los clubs nocturnos de baile, en un bailarín salvaje al ritmo de los sonidos latinos.
La escena del baile a cargo de los dos protagonistas, se convierte en esa lección magistral que la profesora dá a su alumno, en la que consigue transmitir el sentimiento y la pasión que tiene un baile como el tango. La música utilizada es el tema "Santa María (del Buen Ayre)" otro de los tangos electrónicos del grupo Gotan Project. Un sonido muy apropiado y que encaja a la perfección para estas escenas con coreografías tan elaboradas y tan atractivas visualmente.


Enlaces relacionados:


martes, 4 de diciembre de 2012

The Tourist - JAMES NEWTON HOWARD / GABRIEL YARED

Tras el arrollador éxito en el año 2006 con "La vida de los otros", su director, el alemán  Florian Henckel von Donnersmarck fue rápidamente reclamado por Hollywood para el rodaje de "The Tourist", un remake de la película francesa "El secreto de Anthony Zimmer". Parece mentira que el director de ambas películas sea el mismo, a tenor de una opera prima tan impresionante como había sido la película alemana. Pero a pesar de contar con una buena historia, un gran presupuesto y todos los medios a su alcance, la película no llegó al nivel que se esperaba y no deja de ser una simple historia de espionaje entretenida sin más. Teniendo en cuenta que el original francés consiguió ser una propuesta muy interesante con una historia que conseguía retomar ese cine de intriga y espías al estilo Hitchcok, se esperaba mucho más de un remake que contaba a priori con una buena historia, un afamado y laureado director europeo con un debut prometedor y un reparto de lujo. Pero el cine demuestra en muchos casos que todo esto no es suficiente y a veces es mejor quedarse con el original, lo que quedó reflejado en la mala acogida de la película sobre todo por parte de la crítica.  
Pero aún así hay algunos detalles, como la puesta en escena en un lugar tan cinematográfico como Venecia, la presencia y la belleza de Angelina Jolie, o la magnífica banda sonora, que hacen al menos que valga la pena ver esta película.

El argumento nos presenta a Frank (Johnny Depp) un turista norteamericano de viaje por Italia recuperándose de un fracaso amoroso que se encuentra en un tren con Elise (Angelina Jolie), una sofisticada y misteriosa mujer de la que Frank enseguida se siente atraído. A partir de ese encuentro sus caminos se cruzan y se verán envueltos en un torbellino de intriga y peligro con Venecia como telón de fondo.
Aunque la pareja protagonista formada por dos de las más deseadas y taquilleras estrellas  de Hollywood, no consigue la química perfecta tan deseable en una historia como esta (cosa que también ha ocurrido en otras ocasiones en grandes películas del género), si es de destacar el glamour y la impresionante belleza de Angelina Jolie como una "femme fatale"  despampanante, que es capaz de llenar la pantalla en cada una de sus espectaculares apariciones.
No es una película redonda, pero si es una oportunidad para disfrutar de nuevo en el cine, de unas localizaciones de lujo en una de las ciudades más bellas del planeta.

La banda sonora a cargo de James Newton Howard, si cumple perfectamente con el desarrollo de la historia, ya que por una parte tenemos musica de intriga y acción, momentos de gran romanticismo y algunos fragmentos de una notable elegancia. Curiosamente y supongo que como parte de una música rechazada, aparece junto a la partitura de James Newton Howard un tema de Gabriel Yared, músico que ya había colaborado con el director de la película en su anterior "La vida de los otros". 
Los dos temas que he elegido son "Arriving at the ball" de James Newton Howard " y el de Yared titulado "Dance in F" que aparecen consecutivamente en la película y que guardan una gran relación al tratarse de dos melodías a ritmo de vals, cada una con un estilo diferente. La composición de Newton Howard se escucha a la llegada de Elise (Angelina Jolie) al baile de gala y tiene un estilo clásico de una gran belleza. Minutos más tarde y cuando Frank (Johnny Depp) aparece, ambos bailan mientras se escucha la música de Yared, otro vals donde el sonido de las mandolinas dan un estilo puramente veneciano a una melodía magnífica. 

jueves, 29 de noviembre de 2012

El Tango en el Cine (II) - (Cine Europeo) - LA LUNE DANS LE CANIVEAU / JE NE SUIS PAS LÀ POUR ÊTRE AIME / TROIS COULEURS:BLANC

En esta segunda entrega sobre la música de tango en el cine, hoy traigo tres películas europeas de la cinematografía francesa con tres tangos maravillosos; dos composiciones originales y un tema de tango clásico. 

El primer tema pertenece a la película " La Lune dans le Caniveau" (La luna bajo el asfalto) un film de 1993 del director Jean-Jacques Beineix, un drama algo surrealista con una estética muy modernista apoyada en una iluminación fascinante y una fotografía bellísima. En su momento no fue muy bien acogida por la crítica, aunque con el tiempo se ha convertido en una película de culto. La fuerza de la película estaba basada sobre todo en sus protagonistas, una enigmática y atractiva Nastassja Kinski, un obsesivo y violento Gerard Depardieu y una sensual y lasciva Victoria Abril, perfectamente situados en ese  submundo de luces y sombras con esa atmósfera inquietante en el que se desarrolla la historia. La banda sonora de Gabriel Yared, en uno de sus primeros trabajos para el cine, también se movía entre el vanguardismo de la película y un clasicismo con una elegancia sorprendente. Prueba de ello es este "Tango de L´impasse" un tango con un sorprendente arreglo entre el sonido electrónico y el delicado sonido de la cuerda.



El tango además de banda sonora, forma parte como protagonista en mi segunda propuesta de hoy. "Je ne suis pas là pour être aimé" (No estoy hecho para ser amado), es un drama romántico del año 2005, dirigido por Stéphane Brizé, que  nos cuenta la triste historia de un soltero cincuentón, que vive una vida triste y sin alicientes, hasta que su vida cambia completamente cuando decide aprender a bailar tango en una academia que hay frente a su despacho. Ahí conocerá a una mujer más joven que el y a punto de casarse que aunque no lo parezca, también está sola. Irremediablemente el tango los unirá. La película cuenta con muchas escenas de baile como la del video siguiente en el que los personajes acuden a un teatro a ver a los grandes bailarines de tango, Geraldine Rojas y Javier Rodriguez, bailando con la música de "Bahía Blanca" un tango clásico de Carlos Di Sarli y su Orquesta Típica.



El tercer tema es el tema final (titulado precisamente así "The End") de la película Trois Couleurs: Blanc (Tres colores: Blanco), la segunda película de la trilogía "Tres Colores" de Krzysztof Kieslowski, películas basadas en los colores de la bandera francesa, así como en los tres pilares  de la Revolución Francesa los lemas, libertad, igualdad y fraternidad. El maestro polaco del cine de autor, rodó estas películas en Francia convirtiéndose en su testamento cinematográfico, ya que poco después se retiró a su Polonia natal aquejado de graves problemas de salud y moría en 1996, a los 54 años. La música de las tres películas es obra del compositor polaco Zbigniew Preisner, siendo estas bandas sonoras, el merecido descubrimiento para el gran público de este músico genial. Este tango es ya una de sus obras más populares.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El Tango en el Cine (I) - ASSASINATION TANGO / MOULIN ROUGE

El "tango" es un genero musical que se usa con asiduidad en la música de las bandas sonoras de muchas y muy variadas películas. Reconozco que siento una particular pasión por el tango tanto en su vertiente musical como en el baile tan característico que lo representa, lo que unido a mi "pasión" por las bandas sonoras, me ha dado pie a elegir unos cuantos ejemplos de películas donde se ha utilizado el tango en su música. En unos casos es música original de tango compuesta para el film y en otros es alguna de los innumerables temas clásicos o incluso más modernos utilizados para acompañar alguna secuencia concreta de una película. Lo cierto es que el género ha traspasado el carácter folclórico con el que originalmente nace esta música, así como el uso en películas argentinas o sudamericanas y hoy día se puede encontrar como fondo musical de películas de cualquier nacionalidad, como quiero mostrar. En algunos casos voy a poner videos de música sola y otros con escenas del baile, en los que creo que todavía se puede apreciar más la espectacularidad de una música y un balie tan increíbles.

El primer tema se titula "Seduction" es una composición original para la banda sonora de la película "Assasination Tango" un triller norteamericano del año 2002, dirigido, producido e interpretado por Robert Duvall. La película concebida sobre todo por la pasión del actor por la música porteña, narra la historia de un asesino a sueldo de Brooklyn, que es enviado a Buenos Aires a cumplir su última misión, matar a un general retirado; allí deberá pasar más tiempo del esperado y mientras tanto se dejará seducir por el tango y por la profesora de baile que conoce en un club. La cinta bastante floja en su guión, destaca sobre todo por su fotografía y sin lugar a dudas por la excelente música, de uno de los compositores argentinos más reconocidos a nivel internacional y que más ha utilizado el tango en sus bandas sonoras, Luis Bacalov. Los siguientes dos videos son en primer lugar una escena de la película en la que el protagonista sueña que está bailando este tango tan delicado, acompañado por Luciana Padraza actriz protagonista y esposa en la vida real de Robert Duvall. A continuación está el video completo del tema en una actuación en directo, solo al piano, del propio Luis Bacalov, que además de compositor es un magnífico pianista, como se puede apreciar en esta exquisita interpretación.

 

El otro tema de tango para hoy, totalmente distinto, no es otro que el famosísimo "Tango de Roxane" de la película "Moulin Rouge", a la que considero una de las grandes obras maestras del musical moderno. Película dirigida por Baz Luzhrmann en 2001, realizada con un despliegue espectacular y un concepto visual deslumbrante, narra la triste historia de amor de Satine, la estrella más rutilante del Moulin Rouge en el Paris de 1900, atrapada entre el amor de un joven escritor y la obsesión de un duque que quiere convertirla en una gran actriz. Para la banda sonora se utilizaron grandes éxitos de la música pop arreglados para la ocasión, temas que encajaban con el argumento, algo atípicos pero visualmente espectaculares. El "Tango de Roxanne" es la versión del tema "Roxanne" del grupo "The Police", arreglado en formato tango por Mariano Mores, un reputado compositor y director de orquesta de tango argentino. La interpretación de este tema en la película, acompañado por una excelente coreografía, es uno de los mejores momentos del metraje y muestra la fuerza y la pasión que puede transmitir una música tan maravillosa como esta.



Continuará....

viernes, 9 de noviembre de 2012

Late Autumn - SUNG-WOO JO

Tengo que reconocer, en primer lugar, mi escaso conocimiento del cine oriental y en particular del que se hace en Corea del Sur. Salvo escasas excepciones de algunas películas y el trabajo de algunos directores que consiguen triunfar en festivales internacionales o que son promocionados desde Hollywood, el grueso del cine en general que se hace por esas tierras no consigue llegar a las pantallas occidentales. En el caso de la película que quiero comentar hoy he llegado a ella de pura casualidad, por el impacto que me causó ver simplemente el video de una canción con la que se promocionó la película (canción que podeis escuchar en mi otro blog en el siguiente enlace Late Autumn- If I Could Bring You Back). Simplemente es una película maravillosa, una película completa en todos sus aspectos y que aunque se presentó en la 61ª edición del Festival de Berlín en 2011, merecería una mayor difusión en un mercado cinematográfico tan lleno de cosas intrascendentes. 
"Late Autumn", una producción coreana-norteamericana del año 2010 es un remake actualizado de un clásico surcoreano del año 1966, que ha sido versionada en varias ocasiones. En este caso nos encontramos con la poco convencional y extraña historia de amor entre dos personajes tan distintos como complementarios. Ella es una presidiaria chinoamericana (Anna) que cumple condena por el asesinato de un marido que la maltrataba y el es un simpático y encantador coreano (Hoon) que sobrevive como gigolo intentando conseguir el dinero suficiente para montar un restaurante. Anna consigue un permiso de 72 horas para acudir al entierro de su madre en Seattle y en el trayecto en autobús conoce a Hoon que está huyendo por las amenazas del marido de una de sus clientas. A partir de ese momento ambos empezarán a sentir una atracción tan extraña como irresistible, ya que sin saberlo son dos almas que se necesitan.
Su director Kim Tae-yong, traslada la historia a Estados Unidos, en un intento quizás de internacionalizar una historia tan universal como esta, rodando en inglés con algunos diálogos en los ambientes en los que se mueven los personajes tanto en chino como en coreano. Desgraciadamente la película no está doblada al castellano, pero no contiene grandes diálogos y es bastante fácil de seguir en su versión original. Late Autumn es una película que te cautiva desde el principio, debido sobre todo a la perfecta química que se desarrolla entre sus protagonistas, Tang Wei (Anna) y Hyun Bin (Hoon).


Tang Wei es una actriz bastante conocida por haber sido la protagonista, elegida entre más de 10.000 actrices, para protagonizar la película de Ang Lee "Deseo, peligro", película ganadora del Leon de Oro en Venecia en 2007. Hyun Bin es un joven actor  y modelo coreano con una gran fama en su pais, donde ha interpretado series de TV y películas muy populares.
Lo cierto es que ambos están magníficos en sus papeles. Anna es un personaje angustiado, triste y reprimido que permanece en silencio gran parte de la película, incapaz de expresar sus sentimientos, uno de esos personajes que hay que mirar atentamente en cada escena porque consigue trasladar con sus escasas expresiones y sobre todo con su mirada todo aquello que no se atreve a decir. El, es un personaje jovial, con una sonrisa encantadora, un vividor sin muchas preocupaciones, sin apego a nada, que cuando conoce a Anna se replanteará muchas cosas de su vida. Gracias sobre todo a la excelente dirección, ambos son capaces de mostrar en todas sus escenas juntos, una emoción y sensibilidad increíbles, sin resultar para nada empalagosos, consiguiendo hacer creíble una historia de amor tan maravillosa como esta.
La ambientación en la ciudad de Seattle con un ambiente gris y lluvioso, tan melancólico, juega también un papel fundamental, ayudando tanto a la historia como a los personajes.

Una película fundamental para los que disfruten con las grandes o pequeñas historias de amor, con una escena final maravillosa.

Otro de los grandes aciertos de la película es su bellísima banda sonora obra de Sung-woo Jo, un músico coreano totalmente desconocido para mi, pero que ha conseguido cautivarme creando una música que juega un papel fundamental en la puesta en escena de la película a pesar del uso de los silencios que el director hace en muchos de los mejores momentos. Podemos encontrar momentos de gran sensibilidad interpretados por una pequeña formación, sobre todo con la interpretación del piano como solista, con algunos temas utilizando también la guitarra, el acordeón o como el corte final que recrea el tema principal con un sonido jazzístico.
Los siguientes temas son un pequeño ejemplo de lo que es esta excelente banda sonora, que cumple perfectamente su papel. Una música que resulta inseparable de esta cautivadora historia en un "otoño tardio".



Increíble la escena del único beso, de más de dos minutos de duración, en el que los dos personajes vuelcan todo lo que llevan dentro. Absolutamente genial.

jueves, 1 de noviembre de 2012

La Vida de los Otros - GABRIEL YARED & STEPHEN MOUCHA

En el año 2006, "La Vida de los Otros" conseguia hacerse con un tremendo éxito de crítica y de público a nivel mundial, con una historia conmovedora que llega a emocionar de una manera especial.
El cine alemán ha sabido reflejar con acierto en películas como esta, el doloroso pasado reciente de una sociedad que ha conseguido superar la tragedia que supuso para este pais, el nazismo y tras él, el regimen comunista que se implantó en la Alemania del Este tras la Segunda Guerra Mundial.
La película, que supuso el debut como guionista y director de Florian Henckel, logra un maravilloso equilibrio entre una historia redonda y una perfecta puesta en escena. La trama nos traslada al año 1984 en el Berlín Oriental, en el que la Stasi, la policía política del régimen vigila cada día la vida de miles de sus compatriotas. Un capitán de la Stasi, Gerd Wiesler, convencido comunista metódico y muy eficiente en su trabajo es elegido para la vigilancia de un conocido escritor, Georg Dreyman, fiel al régimen, pero al que el ministro de cultura pretende desacreditar para así poder quedarse con su novia, la cual accede a las insinuaciones del ministro para no perjudicar su carrera como actriz. Wiesler monta un sofisticado sistema de escuchas en la vivienda de Dreyman, y empieza a seguir al detalle la interesante vida de un artista, librepensador y sus interesantes relaciones con su novia y otros amigos artistas. Todo ello en contraposición a la oscura e insignificante vida de un soltero como él, que vive de manera espartana y casi sin relacionarse con nadie. Al no tener vida propia, Wiesler vive la vida de aquellos a los que espía, aunque con esta misión el mismo no imagina como cambiará su concepción del mundo y su manera vivir.
El trabajo de todo el reparto en magnífico, pero destaca sobre todo el actor Ulrich Müe, en el papel del policía, que consigue una interpretación magistral en un papel de esos que surgen pocas veces en la vida de un actor y que se convertiría en su obra póstuma, ya que desgraciadamente murió al año siguiente de su estreno.
La película es en su conjunto una obra genial, llena de sensibilidad, una película que habla de muchas cosas profundas de una manera acertada y que consigue emocionar de una manera natural, sin artificios, como solo la realidad lo hace. 
Cinematográficamente se puede considerar una obra maestra, y contiene de esos momentos que brillan por si solos, como cuando Wiesler entra en la casa de Dreyman y sustrae furtivamente un libro de poesía de Bertol Brech y de una manera emocionada lee unos versos del libro en su casa; o en la escena en la que Dreyman tras enterarse de la muerte de un amigo disidente, interpreta al piano la partitura "Sonata para un hombre bueno" que este le había regalado, al otro lado Wiesler lo escucha todo y se puede observar la primera expresión en su pétreo rostro cuando una lagrima asoma por sus ojos. Momentos de pura poesía visual que queda reflejada sobre todo en la mirada del protagonista.



Mas de cincuenta premios internacionales avalan la calidad que solo en contadas ocasiones una película llega a tener. Entre otros, el Oscar, el BAFTA y el Cesar a la mejor película de habla no inglesa, y los premios del Cine Europeo a la mejor película y al mejor actor.

La música de la película es obra de Gabriel Yared, un veterano de la música cinematográfica europea y Stéphane Moucha, que ha sido un habitual colaborador como orquestador en la obra de Yared y que se descubre como un compositor a tener muy en cuenta en el futuro. Gabriel Yared es un músico con una sensibilidad exquisita y en esta ocasión no defrauda. La banda sonora, algo escasa en duración (en su edición discográfica ocupa menos de media hora de musica intercalada con canciones pop de la época) combina el dramatismo con ciertos toques de intriga, y la emotividad. El tema principal (titulado "HGW XX/7" y que hace referencia a la forma en la que el espía firma sus informes)  es una melodía bellísima, una música intimista y melancólica a cargo de la cuerda, que termina con un dulce dúo entre el piano y la guitarra; un tema sublime que alude a las profundas emociones que el protagonista siente viviendo esa "vida de los otros".

sábado, 13 de octubre de 2012

El Hombre Elefante - JOHN MORRIS

El cine de David Lynch se ha caracterizado siempre por reflejar el lado más oscuro de la realidad humana y por una obsesión sobre la estética surrealista de las cosas. Y aunque "El Hombre Elefante" pueda parecer una película así, no lo es en ningún modo. Lynch consigue rodar una película magistral, una de sus mejores obras que le valió el éxito tanto de la crítica como del gran público, ese que posteriormente fue muy reacio con gran parte de su cine "tan extraño". Como era lógico y normal en su forma de entender el cine, David Lynch huye del sentimentalismo, el melodrama y la lágrima fácil tan habitual en el cine con protagonistas con discapacidades y apuesta por mostrar con la mayor dignidad la vida de un hombre asombroso que a causa de su enfermedad sufrió una grandísima tragedia personal y la humillación y el desprecio de casi todas las personas que le conocieron.
La película está basada en la historia real de Joseph Merrick, un hombre gravemente deformado por una enfermedad genética que vivió en Londres a finales del siglo XIX. Merrick expuesto como un monstruo de feria y explotado cruelmente por el director de un circo victoriano, fué descubierto por Frederick Treves un cirujano que intrigado en un primer momento desde el punto de vista profesional, y como una oportunidad para estudiar un caso médico sin igual, descubrirá a una persona maravillosa, con un carácter dulce y educado y una gran inteligencia. El doctor Treves hizo todo lo posible por mejorar su situación, a pesar de las travas y desprecios de una sociedad como la de aquella época, consiguiendo al menos que la verdadera personalidad de aquel hombre se conociera, y que pudiera vivir dignamente sus últimos años.
La interpretación tanto de John Hurt en el papel de Merrick, magníficamente caracterizado y de Anthony Hopkins como el doctor Treves, son magistrales y aportan gran realismo a sus personajes. Del mismo modo la espléndida fotografía en blanco y negro llena de claroscuros, crea la atmósfera y el dramatismo adecuados, mostrando perfectamente el ambiente de esa época y los estados anímicos de los personajes. La imagen de Merrick envuelto con la capa y la capucha que aparece en el cartel de la película, es una de las más impactantes e impresionantes de la historia del cine.
La película fue producida por Mel Brooks, impresionado por el trabajo de David Lynch tras una proyección privada de su anterior película "Cabeza Borradora". Brooks se aseguró de que su nombre no fuera utilizado en la promoción y comercialización de la película, de manera que el público no la fuera a identificar como una comedia.


En el apartado musical, el propio director se encargó de la dirección musical y del sonido, utilizando el famoso "Adagio para cuerdas" del compositor Samuel Barber, que quizás sea una de las expresiones musicales más descriptivas del dolor y la tristeza que se han compuesto, y que se usó en la escena final de la muerte de Merrick. A pesar de la reticencia del propio David Lynch, la película contó con una maravillosa banda sonora compuesta por John Morris, una de las imposiciones de  producción de Mel Brooks ya que era el compositor habitual de sus películas. El resultado no pudo ser mejor, y la composición de John Morris es considerada como su mejor obra hasta el momento y una obra maestra de la música cinematográfica. En el fragmento que pongo a continuación titulado "Recapitulation" se puede comprobar en su primera parte una melodía de una gran sensibilidad y un delicado romanticismo, para acompañar esos pocos momentos de felicidad del protagonista al final de su vida,  una de esas músicas que llega directa al corazón; la segunda parte del tema nos vuelve a mostrar ese sonido tipico de feria suave y misterioso y ese ambiente circense que aparece en el tema principal al comienzo de la película. 

martes, 9 de octubre de 2012

Emmanuelle / Emmanuelle 2 - PIERRE BACHELET / FRANCIS LAI

Emmanuelle es el personaje principal de la novela del mismo nombre de Emmanuelle Arsan escrita en el año 1959, que tuvo su primera aparición cinematográfica en "Io, Emmanuelle" del año 1969 con escaso éxito, pero que  se dio a conocer internacionalmente con la película "Emmanuelle" del año 1974, dirigida por Just Jaeckin un director francés especialista en cine erótico (suyos son títulos como "El amate de Lady Chaterly", "Historia de O" o "Madame Claude"). La película, uno de los mayores éxitos del cine francés de todos los tiempos a pesar de la calificación como película X (en aquellos años la película rebasaba los límites de lo que era aceptable en la pantalla), es una de los grades film  eróticos de la decada de los 70 que cuenta el viaje de iniciación al sexo de una joven recién casada, en el que aprende a materializar sus fantasías sexuales animada por su esposo. Al año siguiente se rodó una secuela titulada "Emmanuelle 2 - La Antivirgen" dirigida por Francis Giacobetti, una continuación de los escarceos amorosos de la protagonista en localizaciones de Hong Kong y Bali. En esta ocasión la secuela supera en todos los aspectos a la primera con una estética más cuidada, una bella fotografía y unos exteriores exóticos, teniendo en cuenta que era una película erótica sin más pretensiones, pero que por sus escenas de sexo tan atrevidas, supuso un revulsivo en el cine de su época y que vista hoy día tiene un encanto especial. Unas películas con una fina factura y vacías de contenido, aunque su influencia ha sido tan grande que el nombre Emmanuelle ha pasado a convertirse en sinónimo de erotismo y su protagonista la actriz holandesa Sylvia Kristel es uno de los mayores mitos eróticos de la historia del cine. 
Sylvia Krystel es uno de los casos en los que un interprete ha quedado más intimamente ligado (en todos los sentidos) a un personaje cinematográfico, y a pesar de que se han rodado infinidad de secuelas oficiales y no oficiales y ha sido interpretado por varias actrices, nadie como ella se ha identificado más con el papel de Emmanuelle. 
Imágenes como las de la protagonista mirando descaradamente a la cámara en los finales tanto de la primera parte como de la segunda parte, la famosísima pose de Emmanuelle sentada en el sillón de mimbre o la imagen de ella con las agujas de acupuntura han pasado ya a la historia del cine.


Otra de las facetas destacadas de las películas de Emmanuelle, han sido sus bandas sonoras en especial la de "Emmanuelle" de Pierre Bachelet y la de "Emmanuelle 2" de Francis Lai. Para la primera parte Bachelet creó una música muy sensual y sugerente que se repite en diferentes variaciones a lo largo de toda la película, que también ha quedado ligada a la protagonista sobre todo con la canción principal que alcanzó un gran éxito y que se ha convertido en todo un clásico. 
Para la segunda parte Francis Lai compuso una bellísima partitura, en una linea similar pero con una calidad mayor a la de Bachelet. Una música tremendamente romántica y evocadora muy del estilo del compositor y que encaja perfectamente con las fogosas escenas y las sensuales imágenes de la protagonista. Igualmente la banda sonora incluía una preciosa canción titulada "L´amour d´aimer" interpretada por la propia Sylvia Kristel y Francis Lai.

Los dos primeros videos contienen los temas principales de cada una de las películas, que son un perfecto resumen de la música para Emmanuelle, y el tercer video es el tema principal de Emmanuelle 2. 

Unas películas que no serían lo mismo sin estas maravillosas músicas.




sábado, 29 de septiembre de 2012

Entre Copas - ROLFE KENT

"Entre Copas" es una comedia dramática del año 2004 dirigida por Alexander Payne, una película independiente que resultó todo un revulsivo en el momento de su estreno. Ese mismo año consiguió un buen número de las nominaciones a los principales premios cinematográficos, obteniendo el Globo de Oro a la mejor película-comedia y guión original y de entre las cinco nominaciones a los Oscar, la estatuilla al mejor guión. Alexander Payne director y guionista de la película está demostrando el buen gusto y la inteligencia con la que se pueden hacer películas sencillas que llegan al espectador, con un exquisito sentido del humor y una fina sátira a la actual sociedad norteamericana. 
Miles (Paul Giamatti) es un profesor de literatura y fracasado escritor, divorciado y gran amante de los vinos que propone a su viejo amigo Jack (Thomas Haden) un mediocre actor a punto de casarse, hacer un viaje por el valle de California para visitar viñedos y probar buenos vinos. Ambos parecen no tener nada en común y mientras Miles pretende encontrar y probar el vino perfecto y enderezar su vida, Jack se plantea el viaje como una despedida para saborear sus últimos días de soltería. En su camino conocerán a dos mujeres con impredecibles consecuencias personales y sentimentales, Stephanie (Sandra Oh) que hará que Jack se replantee su boda y Maya (Virginia Madsen) que hará que Miles se replantee su vida por completo. 
La película está admirablemente escrita, dirigida e interpretada, sobre todo en el papel protagonista, donde Paul Giamatti borda el que quizás sea sel mejor papel de su carrera. Y aunque es una historia de perdedores metidos en unas situaciones algo patéticas,  consigue transmitir muy buenas sensaciones, y es capaz de hacerte pensar, reflexionar, reir y sobre todo pasar un buen rato. Casi nada.
Una película profunda, con muchos matices pero equilibrada y que deja un buen sabor de boca, "como un buen vino".

La banda sonora compuesta por Rolfe Kent de corte jazzistico, se basa fundamentalmente en temas ligeros y descriptivos con el saxofon como protagonista como en el corte "Miles´Theme" y con temas más intimista y melancólicos al piano como "Abandoning the Wedding", que son los que pongo a continuación. Este último es una deliciosa melodía que acompaña a una de las mejores secuencias de la película, cuando en la boda de Jack, Miles se encuentra con su ex-esposa, con su nueva pareja y embarazada, tras lo cual después del choque emocional se va a casa, coge su mejor botella de vino (aquella que tenía guardada para una ocasión especial) y se marcha a un local de comida rápida para bebérsela sin el menor ritual mientas se come una hamburguesa. Una secuencia en la que no se puede decir más con menos.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Quiéreme si te atreves (Love theme "Pour Toujours") - PHILIPPE ROMBI

"Quiéreme si te atreves" (Jeux d´enfants) es una película francesa del año 2002 dirigida por Yann Samuell, una surrealista historia de amor muy en la linea de la famosa "Amelie". Una película que es una hermosa fábula sobre la relación de amor-odio entre dos almas atormentadas que plantearán su vida como un juego de niños que en muchas ocasiones no podrán controlar, causándoles por una parte una gran felicidad, pero también mucho dolor.
Sophie (Marion Cotillard) y Julien (Guillaume Canet), son dos niños que se sienten solos y apartados de los demás que comienzan su amistad planteándola como un juego: "¿Te atreves?" "Me atrevo". Cada uno debe retar al otro a hacer alguna cosa que él desee, y el otro, sea lo que sea, no puede negarse a hacerlo. Pero lo que al principio resulta divertido y emocionante, con el paso de los años y ya convertidos en adultos el juego empezará a tener consecuencias más serias y peligrosas. A lo largo de los años su extraña amistad derivará en una historia de amor que ellos mismos se empeñarán en no reconocer, y a pesar de todo lo que les pase nada hará cambiar sus sentimientos. Todo ello derivará en uno de los finales más originales y románticos, pero a la vez más duros que se han hecho. Una historia de "amour fou" muy al estilo francés, que a pesar de su humor negro y sus rarezas, engancha y fascina hasta el final.

Una de las mejores bazas de la película, además de su colorido, su estética visual, y la pareja protagonista (perfectos en sus papeles y que logran una química perfecta en la pantalla), es sin duda la maravillosa banda sonora de Philippe Rombi.
Aunque el verdadero leitmotiv musical de la película es la canción "La Vie en Rose", interpretada en varias versiones en las voces de Edith Piaf, Donna Summer o Louis Armstrong, la música de Rombi sobresale de manera especial en la banda sonora que acompaña las imágenes de esta película.

El tema de amor que pongo en dos de las versiones que se escuchan en la película, es el verdadero referente musical de la película, un bello tema cargado de romanticismo y melancolía sugerida por el perfecto equilibrio entre el piano y las cuerdas. Un tema tremendamente descriptivo del tormento y la pasión que envuelve a los protagonistas.
Una vez más Philippe Rombi demuestra el talento que tiene para crear las melodías más románticas que se hacen hoy día para una banda sonora, y lo convierte en uno de los músicos más interesantes de la música cinematográfica actual. Una música que te atrapa desde sus primeras  notas y que sin quitarle mérito a la cinta, está muy por encima del conjunto de la película. Una de las obras totalmente recomendables a aquellos que quieran acercarse a la obra de este gran músico.


lunes, 17 de septiembre de 2012

Sommersby ("Main Titles") - DANNY ELFMAN


El cine norteamericano, en muchas ocasiones, ha utilizado pequeñas historias y películas de otras nacionalidades para realizar remakes bastante aceptables aprovechando siempre el trabajo de afamados directores o grandes estrellas internacionales. Este podría ser uno de estos casos. "Sommersby" es un remake de la película francesa "Le Retour de Martin Guerre" de 1982 protagonizada por Gerard Depardieu, basada a su vez en un hecho real acaecido en Francia en el siglo XVI, uno de los hechos de impostura más famosos y perfectamente documentado que se han producido.
La película de 1993, dirigida por Jon Amiel, sitúa la trama tras la guerra de Secesión americana, cuando tras más de siete años en la Guerra Civil, Jack Sommersby (Richard Gere), vuelve a su hogar totalmente cambiado. Sus vecinos y sobre todo su esposa (Jodie Foster)  quedarán gratamente sorprendidos, ya que aquel hombre hosco y violento que se marchó es ahora totalmente distinto. Su mujer que ha tenido que cuidar de las tierras, criar a un hijo y sobrevivir a una guerra, y que se sintió liberada de la brutalidad de su marido cuando este se fue, se encuentra ahora con un hombre amable y apasionado. Este cambio tan radical hará que todos, incluida su esposa (que desde el primer momento de su vuelta siempre sospechó algo) empiecen a dudar y a preguntarse si es el mismo hombre que se marchó a la guerra. Tras algunos acontecimientos Sommersby deberá enfrentarse a todos los que dudan para demostrar su "identidad", que mantendrá hasta el final aunque esto le cueste su propia vida.

Parte del éxito de la película estuvo en la interpretación de sus dos protagonistas, Richard Gere y Jodie Foster, que en aquellos años se encontraban en uno de sus mejores momentos, y que consiguieron una muy buena química con momentos muy intensos y emotivos.
En definitiva, una aceptable película, que aunque contiene algunas trampas argumentales, resulta entretenida y mantiene la intriga hasta el final.

Otra de las sorpresas del film es la banda sonora de Danny Elfman, que combina el sonido clásico del western y una música melancólica y romántica. La música para "Sommersby" de una delicada sensibilidad, es muy diferente al sonido al que nos tiene acostumbrado en su música para films fantásticos y sobre todo para el complicado universo de Tim Burton, siendo una pena que no la haya desarrollado en otros trabajos posteriores. 
Una de esas joyas menos conocidas del compositor, totalmente recomendable y que encaja perfectamente con la historia y las imágenes de esta bella película.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Fuego en el cuerpo (Boby Heat "Main Title") - JOHN BARRY

En estos últimos días con este intenso calor me ha venido a la memoria una película en la que el insoportable calor era uno de los principales protagonistas, "Fuego en el cuerpo" (Body Heat), película del año 1981 que suponía el debut como director de Lawrence Kasdan.
Kasdan un reputado guionista (habitual colaborador del binomio Lucas/Spielberg), construye como en los grandes clásicos del cine negro una brillante historia donde sexo y crimen van de la mano conduciendo al ingenuo protagonista hasta el infortunio. La historia es simple, un joven abogado (William Hurt) conoce "por casualidad" a una bella mujer (Kathleen Turner), esposa de un hombre de negocios entrado en años. Ella logra convencerlo para quitar al marido de en medio, pero las cosas no saldrán como se han planeado.
Todo transpira calor en esta película, el calor sofocante de esa localidad de la costa de Florida donde transcurre la historia (William Hurt aparece sudando en casi todas las escenas de la película), el calor que se desprende de las tórridas escenas subidas de tono entre los protagonistas (inolvidable la escena de los dos amantes en la bañera añadiendo cubitos de hielo), el calor que desprende una espléndida trama de cine negro y por supuesto el calor que transmite la fantástica música de John Barry.  La típica pero efectiva historia del tipo llevado a la perdición por la femme fatale, al más puro estilo del Hollywood en blanco y negro de los 40. 
Un magnífico guión perfectamente construido, que consigue sorprender conforme va avanzando y unas estupendas interpretaciones a cargo de todo el reparto, que convertirían a sus dos principales protagonistas en grandes estrellas y en particular a Kathleen Turner como uno de los mitos sexuales de los ochenta.
Una película imprescindible.

Pero no menos imprescindible es la banda sonora que compuso John Barry. Una música de las más sensuales y sugerentes escritas para el cine, con melodías sofocantes y sugerentes en las que Barry se mueve como pez en el agua. Perfecta música de género con ese típico sonido jazzístico, con la utilización del saxo como instrumento principal que refuerza cada una de las escenas de la película y convierte a esta banda sonora en una auténtica delicia y en una de las joyas de la historia de la música para el cine.


Imprescindible para coleccionistas y amantes de las bandas sonoras, la edición en un doble CD que acaba de aparecer con más de 80 minutos de música, mucha de ella inédita, para disfrutar de principio a fin.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Música para los Juegos Olímpicos - JOHN WILLIAMS

Desde los inicios del cine, la celebración de los Juegos Olímpicos ha sido siempre una buena ocasión para mostrar en imágenes este grandioso acontecimiento mundial. Aunque existen algunos caso de películas de ficción ambientadas durante la celebración de unos juegos, lo habitual ha sido mostrar en formato documental las bellas imágenes asociadas al esfuerzo, el sufrimiento, la alegría y la emoción de los atletas antes, durante y después del desarrollo de las diferentes pruebas deportivas. En 1936, la cineasta alemana Leni Riefenstahl, en pleno auge del nazismo rodaba el documental "Olympia" el primer largometraje filmado sobre unos Juegos Olímpicos, los celebrados en Berlín ese año, que aunque algo controvertido debido a la gran carga propagandística política, puso las bases a nivel cinematográfico para rodar este tipo de acontecimientos. A partir de entonces las diferentes celebraciones olímpicas han tenido su largometraje documental, normalmente rodados por reputados cineastas del pais donde se celebraban, donde a modo de resumen se han recogido los momentos más destacados de esos "16 días de gloria". Posteriormente y con el auge de la televisión, se pudo acceder en directo a la mayoría de los momentos deportivos y las distintas ceremonias, que se han convertido siempre en momentos de máxima audiencia a nivel mundial debido al carácter universal que poseen unas Olimpiadas.
Y como no podía ser de otro modo, la música siempre ha acompañando a las imágenes olímpicas, normalmente en forma de himnos y fanfarrias para remarcar la solemnidad y grandiosidad de cualquiera de los acontecimientos deportivos que se suceden y sobre todo ajustándose al estilo festivo que caracteriza las ceremonias de inauguración y clausura, tan espectaculares en los últimos tiempos.
Desde el punto de vista musical, quizás una de las melodías má conocida asociada a unas Olimpiadas sea el tema que Vangelis compuso para la banda sonora de la película "Carros de Fuego" ambientada en los Juegos Olímpicos de Paris en 1924, y que aunque no es una música oficial si es un referente, con ese tema tan evocador sobre las imágenes a cámara lenta de los atletas corriendo por una playa.

Muchos grandes compositores han contribuido también creando espectaculares melodías para los Juegos Olímpicos, pero sin desmerecer a los demás creo que ha sido John Williams el que quizás ha sabido plasmar mejor en la música, que en varias ocasiones ha creado para las Olimpiadas, el espíritu olímpico, la grandiosidad de unos Juegos y esa inspiración "mitológica" que ya estaba presente en las bandas sonoras de películas como "Indiana Jones" o "Superman".
Williams, como los demás compositores que han contribuido con su música a unos Juegos, han sabido siempre plasmar en esa música la idea de que la propia existencia de los Juegos Olímpicos, nos ennoblece de tal forma que, por un breve instante, no nos importa quien gana y quien pierde, tal como queda reflejado en las palabras de el barón Pierre de Coubertin, fundador de los juego olímpicos modernos:

"Lo importante en los Juegos Olímpicos no es ganar, sino participar. Lo importante en la vida no es el triunfo, sino el esfuerzo. Lo esencial no es haber conquistado, sino haber luchado bien. Difundir estos preceptos es erigir una humanidad más fuerte, más valiente y, sobre todo, más escrupulosa y generosa".

Los siguientes dos temas musicales son el "Olympic Fanfare and Theme" compuesto para los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Angeles, que viene precedido por las notas de "Bugler´s Dream" compuesto por Leo Arnaud para los Juegos de 1968 de Grenoble y que desde entonces está asociado al símbolo de los aros olímpicos.
El segundo tema es "Summon the Heroes" que Williams compuso con ocasión de la celebración del centenario de los Juegos olímpicos modernos en Atlanta, Georgia en 1996 y que dedicó al trompetista Tim Morrison con el que tantas veces ha colaborado en la mayoría de sus bandas sonoras.
Una música espectacular para acompañar uno de los acontecimientos más espectaculares y universales que existen.


lunes, 18 de junio de 2012

Evasión o Victoria ("Let´s Go Guys") - BILL CONTI

Aprovechando la actualidad futbolística por la celebración de la Eurocopa, me ha parecido interesante buscar algún ejemplo que reuniera, música, cine y fútbol. Lo cierto es que el fútbol no aparece como telón de fondo o tema principal en muchas películas, al contrario de lo que ocurre con otros deportes como podría ser el baloncesto o el mismo fútbol americano que si que cuenta con un buen número de producciones y muchas de ellas con muy buenas bandas sonoras. 

Pero si de fútbol hablamos, al aficionado al cine seguro que la primera que le viene a la cabeza sería "Evasión o Victoria", película del año 1981, dirigida por John Huston. Aunque hay que reconocer que este film no es de lo mejor de su filmografía, si tuvo un notable éxito de taquilla que el director necesitaba tras los estrepitosos fracasos que habían sido sus dos películas anteriores. El tema se alejaba bastante de los que Huston había rodado hasta ese momento y por lo que parece se desentendió bastante en la realización, pero como suele ocurrir en algunas ocasiones los productores aseguraron el éxito reuniendo un director de renombre, un reparto internacional y un argumento de los que nunca fallan. 

La historia que cuenta la película al parecer está inspirada en un hecho real ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial de un encuentro de fútbol celebrado en Kiev, entre jugadores ucranianos locales y un equipo de soldados alemanes en el que los ucranianos ganaron el partido pese a las trabas, el juego sucio y la infame actuación de los árbitros, lo que les llevó posteriormente a la persecución, tortura y muerte. El estadio del Dinamo de Kiev tiene un monumento en recuerdo de aquellos jugadores que "prefirieron morir a ser derrotados".

El guión de la película nos traslada a un campo de concentración dirigido por un comandante que anteriormente había formado parte de la selección alemana de fútbol que se interesa por un grupo de prisioneros que practican este deporte. Con el objeto de mantener su afición por el fútbol y como medio propagandístico idea organizar un partido entre una selección alemana y una selección de sus mejores prisioneros.  Estos que al principio se niegan, ven más tarde la celebración del partido como una ocasión para organizar una fuga, pero lo que comienza como algo sin interés deportivo terminará por convertirse en un auténtico desafío.

El reparto reunió junto a actores consagrados como Max Von Sydow (el comandante alemán) y Michael Caine (el capitán inglés, lider de los prisioneros aliados), la estrella Silvester Stallone (como un soldado norteamericano) en el mejor momento de su carrera tras interpretar las dos primeras partes de Rocky, y un buen número de famosos futbolistas encabezados por Pelé, la leyenda inglesa Bobby Moore y el internacional argentino Osvaldo Ardiles. Y aunque ninguno de los actores profesionales realiza una gran interpretación lo cierto es que en conjunto, dan forma a una historia entretenida, con ciertos momentos cómicos y una gran dosis de heroísmo deportivo.
La película podría resumirse en una de las frases que pronuncia el comandante alemán: "las guerras deberían dirimirse en un campo de fútbol", lo que aporta una visión más deportiva de la historia y elimina la parte trágica de la misma.

La banda sonora es obra de Bill Conti, el compositor norteamericano autor de la afamada fanfarria para Rocky y que se ha convertido en todo un himno para la victoria en el deporte. En esta ocasión mezcla a partes iguales el sonido de la fanfarria y los himnos deportivos con cierto aire marcial, en un tema menos pegadizo pero igual de intenso para acompañar los momentos emocionantes del triunfo.


domingo, 10 de junio de 2012

Babel (Endless Flight / Bibo No Aozora) - GUSTAVO SANTAOLALLA / RYUICHI SAKAMOTO

Con "Babel"Alejandro González Iñarritu, nos ofrece su particular visión del tema de la globalización tan de actualidad en nuestros días. Como bien dice la película, el comportamiento de las personas no solo les afecta a ellos, sino a los que les rodean y a gente lejana que incluso no conocen. La película se articula en torno a cuatro historias sobre cuatro familias, una estadounidense, una mexicana, una marroquí y una japonesa, cada una con una vida diferente, en un pais diferente y con una lengua diferente, pero que en fondo comparten un mismo sentimiento de desesperación y aislamiento, y la propia incapacidad de comunicarse con su entorno.
Las cuatro historias que a priori pueden parecer forzadas, son fascinantes y la maestría con la que están rodadas hace olvidar cualquier sensación de falta de credibilidad. Porque si una cosa es destacable de esta película es la dirección, que Iñarritu reparte perfectamente, adaptándose magistralmente a cada situación y a cada uno de los lugares en los que transcurren las diferentes historias. Y aunque es lógico el desenvolvimiento con los personajes y cultura mexicanos y norteamericanos, es también sobresaliente como se involucra con otras dos culturas tan dispares como la marroquí y la japonesa en las que entra de lleno y se mueve con una soltura digna de admiración. 
La película es dura y desgarradora y a pesar de mostrar crudamente la incomprensión, la frustración y la desesperación que afecta a las personas en este mundo tan complejo, en esta auténtica torre de Babel en la que vivimos, siempre hay una oportunidad para la esperanza.
Otro de los grandes logros de la película es el reparto de actores, tanto los de más renombre como Brad Pitt y Cate Blanchet soberbios y totalmente contenidos, como el resto de personajes secundarios con especial mención a Rinko Kikuchi la joven japonesa que sin pronunciar una sola palabra, está espléndida y muestra una interpretación verdaderamente estremecedora.
Una película que no deja indiferente y que nos muestra un ejemplo del mejor cine de los últimos años.
La película acaparó buena parte tanto de las nominaciones como de los premios cinematográficos a nivel internacional en el año 2006, incluyendo la mejor dirección en el Festival de Cannes, el Globo de Oro a la mejor película dramática y el Oscar a la mejor banda sonora.

Y es en la banda sonora, donde nos encontramos con uno de los aspectos más controvertidos de la película. A priori Babel parece una película que no necesite de mucha música original y más dada a una música étnica y de ambientación para situar las diferentes historias en los diferentes lugares del mundo en los que transcurre la acción. Pero sorprendentemente Gustavo Santaolalla, el compositor argentino habitual colaborador del cine de Iñarritu, nos ofrece uno de esos ejemplos de banda sonora totalmente inseparable a las imágenes a las que acompaña y que cuesta escuchar de manera aislada. Por eso cuesta creer como consiguió el Oscar frente a otras partituras más sinfónicas y espectaculares, en la que quizás los académicos premiaran el trabajo con más efectividad en la pantalla. La música con la guitarra como instrumento omnipresente, la utilización de instrumentos tribales, las voces y el ruido ambiental conforman una banda sonora impactante que se aprecia sobre todo en el contexto de las imágenes. Aparte de diferentes canciones y otros temas anteriores, quizás el tema más conocido de la película es la aportación de Ryuichi Sakamoto "Bibo No Aozora" una bellísima composición para piano con el acompañamiento del violonchelista brasileño Jaques Morelenbaum, que se escucha en esa escena final de la historia japonesa, con el encuentro sin palabras en el apartamento en Tokio entre padre e hija. Los tres temas siguientes, son "Endless Flight" un ejemplo de la música de Santaolalla y el tema "Bibo No Aozora" en su versión cinematográfica acompañando a la escena que he comentado y el mismo tema en una interpretación en directo de Sakamoto solo al piano, que me parece maravillosa.