sábado, 29 de septiembre de 2012

Entre Copas - ROLFE KENT

"Entre Copas" es una comedia dramática del año 2004 dirigida por Alexander Payne, una película independiente que resultó todo un revulsivo en el momento de su estreno. Ese mismo año consiguió un buen número de las nominaciones a los principales premios cinematográficos, obteniendo el Globo de Oro a la mejor película-comedia y guión original y de entre las cinco nominaciones a los Oscar, la estatuilla al mejor guión. Alexander Payne director y guionista de la película está demostrando el buen gusto y la inteligencia con la que se pueden hacer películas sencillas que llegan al espectador, con un exquisito sentido del humor y una fina sátira a la actual sociedad norteamericana. 
Miles (Paul Giamatti) es un profesor de literatura y fracasado escritor, divorciado y gran amante de los vinos que propone a su viejo amigo Jack (Thomas Haden) un mediocre actor a punto de casarse, hacer un viaje por el valle de California para visitar viñedos y probar buenos vinos. Ambos parecen no tener nada en común y mientras Miles pretende encontrar y probar el vino perfecto y enderezar su vida, Jack se plantea el viaje como una despedida para saborear sus últimos días de soltería. En su camino conocerán a dos mujeres con impredecibles consecuencias personales y sentimentales, Stephanie (Sandra Oh) que hará que Jack se replantee su boda y Maya (Virginia Madsen) que hará que Miles se replantee su vida por completo. 
La película está admirablemente escrita, dirigida e interpretada, sobre todo en el papel protagonista, donde Paul Giamatti borda el que quizás sea sel mejor papel de su carrera. Y aunque es una historia de perdedores metidos en unas situaciones algo patéticas,  consigue transmitir muy buenas sensaciones, y es capaz de hacerte pensar, reflexionar, reir y sobre todo pasar un buen rato. Casi nada.
Una película profunda, con muchos matices pero equilibrada y que deja un buen sabor de boca, "como un buen vino".

La banda sonora compuesta por Rolfe Kent de corte jazzistico, se basa fundamentalmente en temas ligeros y descriptivos con el saxofon como protagonista como en el corte "Miles´Theme" y con temas más intimista y melancólicos al piano como "Abandoning the Wedding", que son los que pongo a continuación. Este último es una deliciosa melodía que acompaña a una de las mejores secuencias de la película, cuando en la boda de Jack, Miles se encuentra con su ex-esposa, con su nueva pareja y embarazada, tras lo cual después del choque emocional se va a casa, coge su mejor botella de vino (aquella que tenía guardada para una ocasión especial) y se marcha a un local de comida rápida para bebérsela sin el menor ritual mientas se come una hamburguesa. Una secuencia en la que no se puede decir más con menos.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Quiéreme si te atreves (Love theme "Pour Toujours") - PHILIPPE ROMBI

"Quiéreme si te atreves" (Jeux d´enfants) es una película francesa del año 2002 dirigida por Yann Samuell, una surrealista historia de amor muy en la linea de la famosa "Amelie". Una película que es una hermosa fábula sobre la relación de amor-odio entre dos almas atormentadas que plantearán su vida como un juego de niños que en muchas ocasiones no podrán controlar, causándoles por una parte una gran felicidad, pero también mucho dolor.
Sophie (Marion Cotillard) y Julien (Guillaume Canet), son dos niños que se sienten solos y apartados de los demás que comienzan su amistad planteándola como un juego: "¿Te atreves?" "Me atrevo". Cada uno debe retar al otro a hacer alguna cosa que él desee, y el otro, sea lo que sea, no puede negarse a hacerlo. Pero lo que al principio resulta divertido y emocionante, con el paso de los años y ya convertidos en adultos el juego empezará a tener consecuencias más serias y peligrosas. A lo largo de los años su extraña amistad derivará en una historia de amor que ellos mismos se empeñarán en no reconocer, y a pesar de todo lo que les pase nada hará cambiar sus sentimientos. Todo ello derivará en uno de los finales más originales y románticos, pero a la vez más duros que se han hecho. Una historia de "amour fou" muy al estilo francés, que a pesar de su humor negro y sus rarezas, engancha y fascina hasta el final.

Una de las mejores bazas de la película, además de su colorido, su estética visual, y la pareja protagonista (perfectos en sus papeles y que logran una química perfecta en la pantalla), es sin duda la maravillosa banda sonora de Philippe Rombi.
Aunque el verdadero leitmotiv musical de la película es la canción "La Vie en Rose", interpretada en varias versiones en las voces de Edith Piaf, Donna Summer o Louis Armstrong, la música de Rombi sobresale de manera especial en la banda sonora que acompaña las imágenes de esta película.

El tema de amor que pongo en dos de las versiones que se escuchan en la película, es el verdadero referente musical de la película, un bello tema cargado de romanticismo y melancolía sugerida por el perfecto equilibrio entre el piano y las cuerdas. Un tema tremendamente descriptivo del tormento y la pasión que envuelve a los protagonistas.
Una vez más Philippe Rombi demuestra el talento que tiene para crear las melodías más románticas que se hacen hoy día para una banda sonora, y lo convierte en uno de los músicos más interesantes de la música cinematográfica actual. Una música que te atrapa desde sus primeras  notas y que sin quitarle mérito a la cinta, está muy por encima del conjunto de la película. Una de las obras totalmente recomendables a aquellos que quieran acercarse a la obra de este gran músico.


lunes, 17 de septiembre de 2012

Sommersby ("Main Titles") - DANNY ELFMAN


El cine norteamericano, en muchas ocasiones, ha utilizado pequeñas historias y películas de otras nacionalidades para realizar remakes bastante aceptables aprovechando siempre el trabajo de afamados directores o grandes estrellas internacionales. Este podría ser uno de estos casos. "Sommersby" es un remake de la película francesa "Le Retour de Martin Guerre" de 1982 protagonizada por Gerard Depardieu, basada a su vez en un hecho real acaecido en Francia en el siglo XVI, uno de los hechos de impostura más famosos y perfectamente documentado que se han producido.
La película de 1993, dirigida por Jon Amiel, sitúa la trama tras la guerra de Secesión americana, cuando tras más de siete años en la Guerra Civil, Jack Sommersby (Richard Gere), vuelve a su hogar totalmente cambiado. Sus vecinos y sobre todo su esposa (Jodie Foster)  quedarán gratamente sorprendidos, ya que aquel hombre hosco y violento que se marchó es ahora totalmente distinto. Su mujer que ha tenido que cuidar de las tierras, criar a un hijo y sobrevivir a una guerra, y que se sintió liberada de la brutalidad de su marido cuando este se fue, se encuentra ahora con un hombre amable y apasionado. Este cambio tan radical hará que todos, incluida su esposa (que desde el primer momento de su vuelta siempre sospechó algo) empiecen a dudar y a preguntarse si es el mismo hombre que se marchó a la guerra. Tras algunos acontecimientos Sommersby deberá enfrentarse a todos los que dudan para demostrar su "identidad", que mantendrá hasta el final aunque esto le cueste su propia vida.

Parte del éxito de la película estuvo en la interpretación de sus dos protagonistas, Richard Gere y Jodie Foster, que en aquellos años se encontraban en uno de sus mejores momentos, y que consiguieron una muy buena química con momentos muy intensos y emotivos.
En definitiva, una aceptable película, que aunque contiene algunas trampas argumentales, resulta entretenida y mantiene la intriga hasta el final.

Otra de las sorpresas del film es la banda sonora de Danny Elfman, que combina el sonido clásico del western y una música melancólica y romántica. La música para "Sommersby" de una delicada sensibilidad, es muy diferente al sonido al que nos tiene acostumbrado en su música para films fantásticos y sobre todo para el complicado universo de Tim Burton, siendo una pena que no la haya desarrollado en otros trabajos posteriores. 
Una de esas joyas menos conocidas del compositor, totalmente recomendable y que encaja perfectamente con la historia y las imágenes de esta bella película.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Fuego en el cuerpo (Boby Heat "Main Title") - JOHN BARRY

En estos últimos días con este intenso calor me ha venido a la memoria una película en la que el insoportable calor era uno de los principales protagonistas, "Fuego en el cuerpo" (Body Heat), película del año 1981 que suponía el debut como director de Lawrence Kasdan.
Kasdan un reputado guionista (habitual colaborador del binomio Lucas/Spielberg), construye como en los grandes clásicos del cine negro una brillante historia donde sexo y crimen van de la mano conduciendo al ingenuo protagonista hasta el infortunio. La historia es simple, un joven abogado (William Hurt) conoce "por casualidad" a una bella mujer (Kathleen Turner), esposa de un hombre de negocios entrado en años. Ella logra convencerlo para quitar al marido de en medio, pero las cosas no saldrán como se han planeado.
Todo transpira calor en esta película, el calor sofocante de esa localidad de la costa de Florida donde transcurre la historia (William Hurt aparece sudando en casi todas las escenas de la película), el calor que se desprende de las tórridas escenas subidas de tono entre los protagonistas (inolvidable la escena de los dos amantes en la bañera añadiendo cubitos de hielo), el calor que desprende una espléndida trama de cine negro y por supuesto el calor que transmite la fantástica música de John Barry.  La típica pero efectiva historia del tipo llevado a la perdición por la femme fatale, al más puro estilo del Hollywood en blanco y negro de los 40. 
Un magnífico guión perfectamente construido, que consigue sorprender conforme va avanzando y unas estupendas interpretaciones a cargo de todo el reparto, que convertirían a sus dos principales protagonistas en grandes estrellas y en particular a Kathleen Turner como uno de los mitos sexuales de los ochenta.
Una película imprescindible.

Pero no menos imprescindible es la banda sonora que compuso John Barry. Una música de las más sensuales y sugerentes escritas para el cine, con melodías sofocantes y sugerentes en las que Barry se mueve como pez en el agua. Perfecta música de género con ese típico sonido jazzístico, con la utilización del saxo como instrumento principal que refuerza cada una de las escenas de la película y convierte a esta banda sonora en una auténtica delicia y en una de las joyas de la historia de la música para el cine.


Imprescindible para coleccionistas y amantes de las bandas sonoras, la edición en un doble CD que acaba de aparecer con más de 80 minutos de música, mucha de ella inédita, para disfrutar de principio a fin.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Música para los Juegos Olímpicos - JOHN WILLIAMS

Desde los inicios del cine, la celebración de los Juegos Olímpicos ha sido siempre una buena ocasión para mostrar en imágenes este grandioso acontecimiento mundial. Aunque existen algunos caso de películas de ficción ambientadas durante la celebración de unos juegos, lo habitual ha sido mostrar en formato documental las bellas imágenes asociadas al esfuerzo, el sufrimiento, la alegría y la emoción de los atletas antes, durante y después del desarrollo de las diferentes pruebas deportivas. En 1936, la cineasta alemana Leni Riefenstahl, en pleno auge del nazismo rodaba el documental "Olympia" el primer largometraje filmado sobre unos Juegos Olímpicos, los celebrados en Berlín ese año, que aunque algo controvertido debido a la gran carga propagandística política, puso las bases a nivel cinematográfico para rodar este tipo de acontecimientos. A partir de entonces las diferentes celebraciones olímpicas han tenido su largometraje documental, normalmente rodados por reputados cineastas del pais donde se celebraban, donde a modo de resumen se han recogido los momentos más destacados de esos "16 días de gloria". Posteriormente y con el auge de la televisión, se pudo acceder en directo a la mayoría de los momentos deportivos y las distintas ceremonias, que se han convertido siempre en momentos de máxima audiencia a nivel mundial debido al carácter universal que poseen unas Olimpiadas.
Y como no podía ser de otro modo, la música siempre ha acompañando a las imágenes olímpicas, normalmente en forma de himnos y fanfarrias para remarcar la solemnidad y grandiosidad de cualquiera de los acontecimientos deportivos que se suceden y sobre todo ajustándose al estilo festivo que caracteriza las ceremonias de inauguración y clausura, tan espectaculares en los últimos tiempos.
Desde el punto de vista musical, quizás una de las melodías má conocida asociada a unas Olimpiadas sea el tema que Vangelis compuso para la banda sonora de la película "Carros de Fuego" ambientada en los Juegos Olímpicos de Paris en 1924, y que aunque no es una música oficial si es un referente, con ese tema tan evocador sobre las imágenes a cámara lenta de los atletas corriendo por una playa.

Muchos grandes compositores han contribuido también creando espectaculares melodías para los Juegos Olímpicos, pero sin desmerecer a los demás creo que ha sido John Williams el que quizás ha sabido plasmar mejor en la música, que en varias ocasiones ha creado para las Olimpiadas, el espíritu olímpico, la grandiosidad de unos Juegos y esa inspiración "mitológica" que ya estaba presente en las bandas sonoras de películas como "Indiana Jones" o "Superman".
Williams, como los demás compositores que han contribuido con su música a unos Juegos, han sabido siempre plasmar en esa música la idea de que la propia existencia de los Juegos Olímpicos, nos ennoblece de tal forma que, por un breve instante, no nos importa quien gana y quien pierde, tal como queda reflejado en las palabras de el barón Pierre de Coubertin, fundador de los juego olímpicos modernos:

"Lo importante en los Juegos Olímpicos no es ganar, sino participar. Lo importante en la vida no es el triunfo, sino el esfuerzo. Lo esencial no es haber conquistado, sino haber luchado bien. Difundir estos preceptos es erigir una humanidad más fuerte, más valiente y, sobre todo, más escrupulosa y generosa".

Los siguientes dos temas musicales son el "Olympic Fanfare and Theme" compuesto para los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Angeles, que viene precedido por las notas de "Bugler´s Dream" compuesto por Leo Arnaud para los Juegos de 1968 de Grenoble y que desde entonces está asociado al símbolo de los aros olímpicos.
El segundo tema es "Summon the Heroes" que Williams compuso con ocasión de la celebración del centenario de los Juegos olímpicos modernos en Atlanta, Georgia en 1996 y que dedicó al trompetista Tim Morrison con el que tantas veces ha colaborado en la mayoría de sus bandas sonoras.
Una música espectacular para acompañar uno de los acontecimientos más espectaculares y universales que existen.


lunes, 18 de junio de 2012

Evasión o Victoria ("Let´s Go Guys") - BILL CONTI

Aprovechando la actualidad futbolística por la celebración de la Eurocopa, me ha parecido interesante buscar algún ejemplo que reuniera, música, cine y fútbol. Lo cierto es que el fútbol no aparece como telón de fondo o tema principal en muchas películas, al contrario de lo que ocurre con otros deportes como podría ser el baloncesto o el mismo fútbol americano que si que cuenta con un buen número de producciones y muchas de ellas con muy buenas bandas sonoras. 

Pero si de fútbol hablamos, al aficionado al cine seguro que la primera que le viene a la cabeza sería "Evasión o Victoria", película del año 1981, dirigida por John Huston. Aunque hay que reconocer que este film no es de lo mejor de su filmografía, si tuvo un notable éxito de taquilla que el director necesitaba tras los estrepitosos fracasos que habían sido sus dos películas anteriores. El tema se alejaba bastante de los que Huston había rodado hasta ese momento y por lo que parece se desentendió bastante en la realización, pero como suele ocurrir en algunas ocasiones los productores aseguraron el éxito reuniendo un director de renombre, un reparto internacional y un argumento de los que nunca fallan. 

La historia que cuenta la película al parecer está inspirada en un hecho real ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial de un encuentro de fútbol celebrado en Kiev, entre jugadores ucranianos locales y un equipo de soldados alemanes en el que los ucranianos ganaron el partido pese a las trabas, el juego sucio y la infame actuación de los árbitros, lo que les llevó posteriormente a la persecución, tortura y muerte. El estadio del Dinamo de Kiev tiene un monumento en recuerdo de aquellos jugadores que "prefirieron morir a ser derrotados".

El guión de la película nos traslada a un campo de concentración dirigido por un comandante que anteriormente había formado parte de la selección alemana de fútbol que se interesa por un grupo de prisioneros que practican este deporte. Con el objeto de mantener su afición por el fútbol y como medio propagandístico idea organizar un partido entre una selección alemana y una selección de sus mejores prisioneros.  Estos que al principio se niegan, ven más tarde la celebración del partido como una ocasión para organizar una fuga, pero lo que comienza como algo sin interés deportivo terminará por convertirse en un auténtico desafío.

El reparto reunió junto a actores consagrados como Max Von Sydow (el comandante alemán) y Michael Caine (el capitán inglés, lider de los prisioneros aliados), la estrella Silvester Stallone (como un soldado norteamericano) en el mejor momento de su carrera tras interpretar las dos primeras partes de Rocky, y un buen número de famosos futbolistas encabezados por Pelé, la leyenda inglesa Bobby Moore y el internacional argentino Osvaldo Ardiles. Y aunque ninguno de los actores profesionales realiza una gran interpretación lo cierto es que en conjunto, dan forma a una historia entretenida, con ciertos momentos cómicos y una gran dosis de heroísmo deportivo.
La película podría resumirse en una de las frases que pronuncia el comandante alemán: "las guerras deberían dirimirse en un campo de fútbol", lo que aporta una visión más deportiva de la historia y elimina la parte trágica de la misma.

La banda sonora es obra de Bill Conti, el compositor norteamericano autor de la afamada fanfarria para Rocky y que se ha convertido en todo un himno para la victoria en el deporte. En esta ocasión mezcla a partes iguales el sonido de la fanfarria y los himnos deportivos con cierto aire marcial, en un tema menos pegadizo pero igual de intenso para acompañar los momentos emocionantes del triunfo.


domingo, 10 de junio de 2012

Babel (Endless Flight / Bibo No Aozora) - GUSTAVO SANTAOLALLA / RYUICHI SAKAMOTO

Con "Babel", Alejandro González Iñarritu, nos ofrece su particular visión del tema de la globalización tan de actualidad en nuestros días. Como bien dice la película, el comportamiento de las personas no solo les afecta a ellos, sino a los que les rodean y a gente lejana que incluso no conocen. La película se articula en torno a cuatro historias sobre cuatro familias, una estadounidense, una mexicana, una marroquí y una japonesa, cada una con una vida diferente, en un pais diferente y con una lengua diferente, pero que en fondo comparten un mismo sentimiento de desesperación y aislamiento, y la propia incapacidad de comunicarse con su entorno.
Las cuatro historias que a priori pueden parecer forzadas, son fascinantes y la maestría con la que están rodadas hace olvidar cualquier sensación de falta de credibilidad. Porque si una cosa es destacable de esta película es la dirección, que Iñarritu reparte perfectamente, adaptándose magistralmente a cada situación y a cada uno de los lugares en los que transcurren las diferentes historias. Y aunque es lógico el desenvolvimiento con los personajes y cultura mexicanos y norteamericanos, es también sobresaliente como se involucra con otras dos culturas tan dispares como la marroquí y la japonesa en las que entra de lleno y se mueve con una soltura digna de admiración. 
La película es dura y desgarradora y a pesar de mostrar crudamente la incomprensión, la frustración y la desesperación que afecta a las personas en este mundo tan complejo, en esta auténtica torre de Babel en la que vivimos, siempre hay una oportunidad para la esperanza.
Otro de los grandes logros de la película es el reparto de actores, tanto los de más renombre como Brad Pitt y Cate Blanchet soberbios y totalmente contenidos, como el resto de personajes secundarios con especial mención a Rinko Kikuchi la joven japonesa que sin pronunciar una sola palabra, está espléndida y muestra una interpretación verdaderamente estremecedora.
Una película que no deja indiferente y que nos muestra un ejemplo del mejor cine de los últimos años.
La película acaparó buena parte tanto de las nominaciones como de los premios cinematográficos a nivel internacional en el año 2006, incluyendo la mejor dirección en el Festival de Cannes, el Globo de Oro a la mejor película dramática y el Oscar a la mejor banda sonora.

Y es en la banda sonora, donde nos encontramos con uno de los aspectos más controvertidos de la película. A priori Babel parece una película que no necesite de mucha música original y más dada a una música étnica y de ambientación para situar las diferentes historias en los diferentes lugares del mundo en los que transcurre la acción. Pero sorprendentemente Gustavo Santaolalla, el compositor argentino habitual colaborador del cine de Iñarritu, nos ofrece uno de esos ejemplos de banda sonora totalmente inseparable a las imágenes a las que acompaña y que cuesta escuchar de manera aislada. Por eso cuesta creer como consiguió el Oscar frente a otras partituras más sinfónicas y espectaculares, en la que quizás los académicos premiaran el trabajo con más efectividad en la pantalla. La música con la guitarra como instrumento omnipresente, la utilización de instrumentos tribales, las voces y el ruido ambiental conforman una banda sonora impactante que se aprecia sobre todo en el contexto de las imágenes. Aparte de diferentes canciones y otros temas anteriores, quizás el tema más conocido de la película es la aportación de Ryuichi Sakamoto "Bibo No Aozora" una bellísima composición para piano con el acompañamiento del violonchelista brasileño Jaques Morelenbaum, que se escucha en esa escena final de la historia japonesa, con el encuentro sin palabras en el apartamento en Tokio entre padre e hija. Los tres temas siguientes, son "Endless Flight" un ejemplo de la música de Santaolalla y el tema "Bibo No Aozora" en su versión cinematográfica acompañando a la escena que he comentado y el mismo tema en una interpretación en directo de Sakamoto solo al piano, que me parece maravillosa.




lunes, 4 de junio de 2012

Matrimonio de Conveniencia - HANS ZIMMER

Aunque "Matrimonio de Conveniencia" no se encuentra entre el mejor cine de su director Peter Weir, si hay que reconocer que es una película honesta, que no pretende más que lo que muestra y que de alguna manera sobresale sobre el estereotipo de las comedias románticas al uso. La película es una simpática mezcla entre comedia y drama romántico que aun no siendo nada del otro mundo, si que se desarrolla con una madurez y dignidad propia de las grandes películas de este género. 
Brontë (Andy McDowell) y Georges (Gerard Depardieu) son dos extraños que se casan por conveniencia para obtener cada uno una situación de beneficio, ella una tímida neoyorkina que trabaja en temas medioambientales para conseguir alquilar un ático con un invernadero asombroso (que solo es accesible a parejas casadas) y el un bohemio compositor inmigrante francés que necesita conseguir el permiso de residencia (la carta verde del título original del film). Después de la boda ambos se separan pero deberán reencontrase y simular vivir juntos para sortear a los inspectores de inmigración. A pesar de ser dos personas que en apariencia no tienen nada en común, la semana en la que tendrán que convivir como un matrimonio "normal" dará lugar a una serie de situaciones divertidas y emotivas, en las que ambos descubrirán que son almas complementarias.
Uno de los aciertos de la cinta es la química de la pareja protagonista. Gerar Depardieu en su debut en el cine norteamericano conseguía redondear un año en el que había estrenado uno de sus mayores éxitos, su "Cyrano de Bergerac"; y supo dar al personaje ese grado de rudeza y sensibilidad que requería el personaje. Por otro lado la bella Andy McDowell aportó la fragilidad y el encanto de una mujer a la que un hombre tan atípico le cambiará la vida.
Una hermosa y simpática historia de amor que aunque previsible sorprende muy agradablemente.

La banda sonora es obra de Hans Zimmer, una partitura donde introduce junto a sus ya típicas melodías de sintetizadores, otras de marcado carácter étnico como corresponde a esa ciudad cosmopolita como es Nueva York y al mundo de los inmigrantes que tanto peso tienen en la historia. Los siguientes dos temas son el corte titulado "Pour Brontë" un bello tema dedicado a la protagonista y "Asking You" una delicada composición para piano. Dos magníficas melodías con una elevada carga de sensibilidad para acompañar los momentos románticos de esa curiosa historia de amor.



Relacionada con la música de la película una de las escenas más bonitas y conmovedoras es   en la que Georges es invitado a interpretar una de sus composiciones en una reunión con amigos y en la que causará una gran impresión tanto por su interpretación de una obra modernista como después con una exquisita música (el tema "Asking You" de Zimmer) recitando un poema sobre la naturaleza en un claro guiño a su "esposa". 

domingo, 27 de mayo de 2012

La música de Ennio Morricone para el cine de Giuseppe Tornatore (III): MALÈNA

Con "Malèna", Tornatore vuelve a su Sicilia natal para mostrarnos un melodrama social con el trasfondo del paso de la niñez a la adolescencia de Renato, un niño del pueblo de Castelcutó y el amor platónico que desarrolla hacia Malèna, una bella joven cuyo marido está en el frente en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. 
Tornatore vuelve a recrear una época de la historia italiana a través del personaje de Malèna y de los habitantes de ese pequeños pueblo que se verán afectados por su presencia, levantando a partes iguales la admiración y deseo por parte de los hombres y la envidia y la ira por parte de las mujeres en un claro ejemplo de la sociedad machista y represiva de aquellos años. Malèna será víctima a su pesar de la belleza y sensualidad que emana y que se muestra en los diferentes momentos en los que pasea por el pueblo ante la mirada de todos, y aunque no deja de ser una mujer casada que respeta la ausencia de su marido se convertirá en el chivo expiatorio de los deseos y frustraciones de sus vecinos. Solo el personaje de Renato, primero como otro más de los que se siente atraído por la exhuberante Malèna y después enamorado platónicamente de ella, conocerá realmente a esa bella mujer y el único que la considerará una persona.
La película al igual que ocurría con "Cinema Paradiso" es un film para la nostalgia, para mirar atrás recordando los momentos dulces y amargos de la vida, con una mezcla de ternura, melancolía y romanticismo.
Como no, para interpretar a este personaje Tornatore contó con la que quizás sea actualmente la mujer más bella y sensual del panorama cinematográfico, Monica Bellucci heredera de las grandes "maggioratas" italianas que surgieron en los años 50 (Gina Lollobrigida, Sofia Loren, Silvana Mangano, etc.) que fueron protagonistas de parte del mejor cine italiano de aquellos años y que de alguna manera están reflejadas en el personaje de Malèna. 

Una película que junto a la estupenda fotografía y un magnífico trabajo de realización tiene otra de las más bellas bandas sonoras del maestro Ennio Morricone. La música se convierte en uno de los pilares básicos de la película elevando el carácter melodramático del film, dotando a cada escena de la atmósfera que se requiere y diciendo más del personaje de Malèna que los propios diálogos. Morricone crea un emotivo y melancólico tema para la protagonista, pero además compone una variedad de temas que intensifican cada una de las escenas, como las de los paseos de Malèna por el pueblo en los diferentes momentos de la película.
Estos dos ejemplos son una muestra de una música tan impresionante como el mismo personaje de Malèna, por una parte el tema principal "Malèna" y el tema "Inchini Ipocriti e Disperazione" que suena en la escena en la Renato y sus amigos ven "desfilar" a Malèna ante ellos. Una música maravillosa.





Y para terminar, aquí os dejo una breve secuencia del final de la película (en su versión original en italiano), con la impresionante voz en off de Renato ya adulto, en una breve elegía a la mujer de su vida. 



"El tiempo ha pasado y he amado a muchas mujeres...
Y mientras me abrazaban, y me preguntaban si las recordaría...
he dicho que sí, -te recordaré-.
Pero la única que nunca he olvidado es la única que nunca lo pidió:
Malena


martes, 22 de mayo de 2012

La música de Ennio Morricone para el cine de Giuseppe Tornatore (II): UNA PURA FORMALIDAD

"Una Pura Formalidad", una coproducción franco-italiana del año 1994, es una de las grandes películas desconocidas de la filmografía de Giuseppe Tornatore, y una de sus grandes obras. Quizás por su planteamiento casi como una obra teatral y con ese aire kafkiano en su argumento, la película pasó bastante desapercibida en su momento y fue poco valorada, a pesar de que algunos la consideran una obra "casi" maestra y estuvo entre las nominadas a la Palma de Oro en Cannes ese año.
La historia gira en torno a un famoso escritor que es detenido por la policía en una noche tormentosa sin identificación y falto de memoria. A partir de ese momento es sometido a un duro interrogatorio por parte de un inspector de policía, que resulta ser un gran admirador de su obra. Para encarnar a los protagonistas, Tornatore contó con un reparto de lujo, en un duelo interpretativo espléndido por parte de un grandioso Gerard Depardieu y un más aun soberbio Roman Polanski. De tal manera y sin quitarle mérito a Tornatore, la película parece más del propio Polanski; ambiguedad, ambiente oscuro y claustrofóbico, pocos personajes, sobria puesta en escena son características inequívocas del universo del cine de Roman Polanski. Una película que con este simple argumento guarda, tal cantidad de talento y creatividad que resulta absolutamente sorprendente. El cine que nos hace recordar que a veces no hacen falta grandes medios, si no grandes ideas y originalidad para crear grandes películas.

Para la música de la película Ennio Morricone en perfecta complicidad con Tornatore, supo aportar, como es habitual en el maestro, ese ambiente musical perfecto a una situación tan oscura y cerrada como la que plantea esta historia. Morricone crea por una parte unos temas de gran tensión y por otra pasajes de gran tristeza, como el tema "Ricordare" composición en la que colabora también su hijo Andrea Morricone y el propio Tornatore. El tema con una sensible introducción de la cuerda nos presenta una bellísima melodía y el recitado en la imponente voz de Gerard Depardieu.


En el disco del año 2004 en el que el gran vilonchelista Yo-Yo Ma interpreta la música de Morricone, aparece una extraordinaria versión del tema "Ricordare" que no es simplemente una re-grabación más, sino que aporta un enfoque nuevo en el que el violonchelo sustituye a los instrumentos destacados de cada obra y en este caso la voz de Depardieu.